La discapacidad es un concepto clave en mi actividad profesional. Estoy entrenado para reconocerla, describirla y tratarla. Voy por la vida mirándola y descubriéndola. Me es cotidiano identificar las barreras y facilitadores que enfrentan los discapacitados en los espacios de mi ciudad. Me fijo en las nomenclaturas usadas, en los autos sin la cruz de malta estacionados en espacios reservados, en las escaleras, el transporte, los accesos imposibles de uso público y en como los afectados se desenvuelven con mayor o menor fluidez en ellos. En fin, en nuestra cultura de la discapacidad.
Sao Paulo, Brasil (2009) Y esta cultura de la discapacidad es precaria. Es algo que en Chile se aprendió en las últimas tres décadas gracias a la Teletón. Gracias a la misma se le vinculó a la caridad, a la pena, al sufrimiento y a la superación personal y familiar; aprendimos que la discapacidad afecta a la familia y sus extensiones.
Clínica Santa María, Santiago (2010)
Salvo dos o tres propuestas estatales bastantes abandonadas no existía voluntad suficiente para justificar poner el tema en el tapete de las políticas de salud pública ni menos resolver el tema de la discapacidad. Todo lo que había provenía de grupos de padres, ONGs, corporaciones y sociedades de carácter privado que debían hacerse cargo de sus discapacitados; de la cuales la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, cuyos orígenes se encuentra en la epidemia de polio en los años cuarenta, se ganó la lotería y benditamente introdujo el problema social a los medios.
Debimos esperar el siglo XXI, en el 2004, para obtener acceso a los resultados del primer estudio nacional sobre discapacidad elaborado por el INE.
Jumbo Portal Ñuñoa (2010) En el año 2010, luego de 34 años de teletones y finalizando la administración Bachelet, se dicta la Ley 20.422 que da orgánica al Servicio Nacional de la Discapacidad - SENADIS que depende del MIDEPLAN y tiene por objetivo estimular la igualdad de oportunidades, inclusión social, participación y accesibilidad de las personas con discapacidad. Al fin participación en políticas publicas. Al menos un inicio.
Los antiguos tullidos, lisiados, especiales, hiperkinéticos, disléxicos, ciegos, minusválidos, sordosmudos, inválidos y discapacitados ya tienen representación en el espacio público.Pido disculpas por lo peyorativo pero mi ironía es bastante menor que la de hospitales y clínicas que todavía hoy lucen sendos espacios reservados para "inválidos" o "minusválidos".
Supermercado Lider Ñuñoa (2011)
El lenguaje construye mundo. Sabemos que la discapacidad incluye tanto la perdida como la dificultad en alguna función de los sentidos, motora o sensorial, para comprender o comunicar. Hoy sabemos que existen personas ciegas y disminuidas visuales, sordas y disminuidas auditivas (aprendí que no existen los mudos) y en general hablamos de "personas con discapacidad" (PcD).Sabemos que en Chile al año 2004 habían 2.068.072 personas con discapacidad declarada, el 13% de la población, uno de cada ocho chilenos. La mitad de ellas corresponden a deficiencias físicas. El resto corresponden mayoritariamente a las de tipo visuales y viscerales.
Parque Bicentenario, Santiago (2011)
Quinientos mil PcD no ha tenido ninguna atención de salud relativa a su discapacidad y solo seis de cada cien PcD ha tenido acceso a rehabilitación. El 75% de las PcD del estudio dependía del sector público de salud.Sabemos que uno de cada tres hogares en Chile tiene un discapacitado en su familia (35% de los hogares) y cerca de un millón de esas personas tiene discapacidad moderada o severa, es decir, que tiene dificultad para sus actividades de la vida diaria, no trabaja y/o requiere cuidados o asistencia. Que uno de cada tres PcD tiene trabajo remunerado. Y que las regiones del Maule y la Araucanía ostentan las tasas más altas de discapacidad nacional. Portal la Dehesa (2010) Respecto de las causas de discapacidad en Chile reveladas por el estudio se refieren que el 68% de ellas provienen de enfermedades crónicas, el 15% a problemas degenerativos, el 8% a accidentes, el 7% a causa genética, el 3% relacionadas con el trabajo y el resto, en torno al 1% o menos, producto de complicaciones del nacimiento, violencia, enfermedades de la madre durante el embarazo, desastres naturales o de causa desconocida.El 7% de la población en Chile tiene discapacidad leve, es decir, que puede manejarse con sus actividades de la vida diaria sin asistencia y con cierta dificultad.
Hospital Santiago Oriente (2010) Aún así la discapacidad sigue siendo "un algo" que está lejos. Sigue siendo una condición vinculada a la falta de algún miembro y a secuelas de defectos de nacimiento o de alguna enfermedad o trauma. Es una idea que nos hace sentir gentiles cuando podemos ayudar una vez cada dos años al mirar a la distancia el sufrimiento y la fuerza de superación de quienes tienen la desgracia de padecerla. A otros nos mueve la sensibilidad de tenerla en casa o de resolverla.
Mutual de Seguridad, Quilicura
Si volvemos con atención a las causas de las deficiencias que llevan a discapacidad y reparamos en el hecho que en su contexto no todo es impotencia, limitación o restricción, sino que es bastante factible presentar alguna dificultad, permanente o transitoria, en las actividades cotidianas de manera que sentirse y ser parte de este mundo de la discapacidad es más fácil de lo que hasta ahora pensábamos.Mis capacidades no son la mismas que hace cinco años atrás y si los expertos hablan de que el hecho ver mal aún con lentes ópticos o escuchar mal con aparatos, que si ya no puedo caminar grandes distancias, mantenerme de pie por más de 30 minutos o pararme desde posición sedente, si me cuesta o no puedo mantener una postura exigente, si mi fuerza, capacidad mental, respuesta motora o capacidad amatoria han mermado ya no se trata de la vida misma sino de mis potenciales incapacidades y es factible que de no hacer algo al respecto pase a engrosar las filas de los chilenos en la ruta de la discapacidad.
La declaración de pandemia a causa de la Gripe AH1N1 y el proceso de vacunación han sido posiblemente las medidas de salud preventiva más cuestionadas y rechazadas por la población mundial de las que recuerde la historia de la medicina contemporánea en los últimos dos siglos.
Según la narrativa de la OMS y los medios de prensa, el virus de la gripe porcina salió de una granja porcina, infectó a un niño ( el único en su localidad), y se esparció desde un remotísimo pueblo de México a los EUA, Europa, Sudamérica y resto del mundo.
¿Cuales son los antecedentes de discordia y confusión? Primero, el Tamiflú (oseltamivir), su uso indiscriminado y los efectos secundarios en adolescentes. Un negocio de 1,5 billones de dólares solo en Estados Unidos. Roche, Rumsfeld, los cultivos de anís estrella y todo ese rollo. Luego, la campaña del pánico: con sólo 9 casos letales reportados y a los diez días de la primera muerte, el 13 de abril, México D.F. fue puesto en cuarentena. A los tres días se activó el programa de emergencia en salud y la declaración de la OMS de pandemia que en Junio estaba en fase 6, cuando Chile ostentaba la mayor tasa de contagiados en el mundo.
Por supuesto, todo auspiciado por los "mass media" internacionales presentes durante la visita de Obama a México. Finalmente, el plan de vacunación masiva, que en algunas latitudes tuvo ribetes de obligatoriedad legal.
Como si fuera poco surgieron los antecedentes sobre la "vacuna con vacuna". Es decir, la US Secretary of Health and Human Services, Kathleen Sebelius firmó un decreto que garantizaba a las farmacéuticas inmunidad legal ante cualquier demanda derivada por la vacuna AH1N1 en el marco de un fast track de 7 billones de dólares por vacunas sin testeo suficiente. Con sólo 429 personas fallecidas por gripe porcina en julio de 2009 se estableció un programa de vacunación masiva.
Luego de un año ¿el escenario ha cambiado? ¿Están los ánimos algo más estabilizados y las mentes más claras? ¿El miedo dio paso a más seguridad y confianza?. Los conservadores claman por confiar en el sistema y seguir las instrucciones de los especialistas. En el otro extremo, la vacuna es el medio para causar infección masiva, mutación y dispersión en un intento por controlar y exterminar a la población mundial.
Como profesional de la salud no tengo por práctica cuestionar políticas de salud pública sino más bien asumirlas como medidas de bien común pensadas en ese tenor por entidades y profesionales responsables. Tampoco suelo sugerir acciones respecto a circunstancias que considero son de índole personal, más aún cuando están vinculadas con la seguridad, propia y/o familiar, con la confianza en el sistema de salud y con un sistema de creencias. Me considero serio y aunque que algunas voces podrían sugerir que dedique mis esfuerzos e inteligencia a mejores intereses he debido tomar una decisión que no me ha resultado fácil y he visto que muchos de mis cercanos pertenecientes al mundo de la salud no se encuentran mejor pie sino más bien desinformados sobre la realidad de este escenario
Lo que me ha impactado es que los antecedentes de conflicto han surgido desde la profundidad del mundo de la salud, desde los científicos y las profesiones de la salud, que han llamado a no vacunarse generando un ambiente de cuestionamientos y debate, tanto morales como éticos, que bien vale el esfuerzo realizar una reflexión mayor a la acostumbrada. No me equivoco al plantear que este cuestionamiento haya sido derivado porque el personal de salud ha sido el primer objetivo de vacunación en el mundo y por tanto la primera camada de guinea pigs. Nos asustamos. Tuve la experiencia de trasladar a la primera sospecha de influenza humana en el país y doy fe que más pareció el traslado de un alienígena que de un ser humano.
A nivel global ha confundido el fuerte cuestionamiento que se ha realizado hacia la máxima autoridad internacional encargada de velar por las políticas en salud mundial, la OMS. En 2009 su credibilidad fue puesta en entredicho en cuanto a la verdadera calidad de la enfermedad por esta influenza demorando tan sólo tres días en declarar la calidad de pandemia cuando hasta ese momento sólo afectaba a la población Mexicana; y posteriormente, tres meses después, en junio, al cambiar la definición de categoría 6 de pandemia y declararla. No es algo que se deba saber pero las implicancias pronósticas de esto eran ominosas. Como ejemplo, en 1918 la pandemia de gripe española declarada en fase 5 mató entre 50 y 100 millones de personas en un periodo de seis meses. ¿Visionaria prevención? Efectivamente. El cambio de estándar se argumentó bajo la necesidad de un diagnóstico de pandemia por propagación y no por gravedad como era la costumbre.
En 2010 ese siguió siendo el argumento luego que en enero el presidente de la Comisión Europea de Salud del Consejo de Europa, el epidemiólogo alemán Wolfgang Wodarg, cuestionara a la OMS y denunciara junto a la industria farmacéutica por generar un pánico planificado sobre esta gripe, enfatizando que se estaba fomentando una psicosis y exponiendo inútilmente a millones de personas con buena salud al riesgo de efectos secundarios de vacunas que no están suficientemente probadas. Ya en Junio de 2009, cual paradoja, medios de prensa Rusos denunciaban el uso de 12.000 niños norteamericanos como conejillos de indias.
Aunque la vacuna y las políticas en torno a la AH1N1 ya habían sido rechazadas desde junio de 2009 por grupos profesionales de la salud en España, Chile , Perú , México, por el ministerio de salud de Polonia, criticada por grupos ciudadanos en Francia, en Chile y Bolivia , amén de los conspiranoiqueados de siempre, las opiniones de Wodarg y de la ex Ministro de salud de Finlandia han sido las voces disidentes más directas, fuertes y autorizadas para fundamentar los juicios que desde entonces hemos escuchado en torno a la gripe porcina y que han construido el escenario de desconfianza.
Desde que el 10 de septiembre de 2009 se anunció que Glaxo Smith & Kline, Novartis y Baxter habían desarrollado una vacuna efectiva contra la influenza, han circulado una serie de llamados a la no vacunación con argumentos que han generado una no despreciable animadversión hacia esta campaña de sanidad. Argumentos sobre utilizar a la población tercermundista de conejillos de indias, de un alarmista negociado de las empresas farmacéuticas, de que el riesgo para la salud humana sería mayor que la ventaja de inmunización, amén de bochornosos incidentes de inefectividad y efectos secundarios inesperados e incluso muertes han inundado los medios otorgando mayores argumentos para criticar esta medida. En Noviembre de 2009 en Canadá un lote de 172 mil dosis de GlaxoSmithKline debió retirarse del mercado por causa de uno de sus preservantes causó shock anafiláctico en seis casos, número que la OMS declaró como inusualmente alto. En enero de este año Alemania, Francia, Suiza, Reino Unido, Holanda y España cancelaron o vendieron a otros países entre el 30% y 40% de sus ordenes de vacunas por considerar o que la enfermedad no es grave o por el rechazo de su población a los efectos secundarios.
Wodarg: "La gripe AH1N1 ha producido la décima parte de casos mortales que una gripe estacional y quedaron millones de dosis con las que no sabemos qué hacer, y que intentamos colocar - quien sabe con qué argumentos - en los países subdesarrollados.
Si bien esta vacuna fue aprobada por la FDA sus detractores argumentan que además de no estar convenientemente testeada contiene elementos que son nocivos para la salud humana, entre ellos el Escualeno, un componente orgánico vinculado con artritis reumatoide y no aprobada por la FDA para uso en vacunas; y el Timerosal, un preservante derivado del mercurio frecuente en vacunas y que ya ha sido cuestionado por relación con problemas neurológicos en niños. En un estudio de 2008, previo a la neurosis de la vacunación porcina, se estableció que no existe evidencia concluyente para eliminar sus riesgos potenciales en la génesis del autismo. A mediados de abril de 2010 la Diputada Girardi instó al MINSAL a resolver la presencia de timerosal en vacunas.
Entonces, si esta en una influenza con una virulencia más baja que otras cepas de influenza estacional que matan entre 250 y 500 mil personas al año en el mundo, ¿por qué ha sido necesaria una vacuna?. La respuesta se encuentra en las predicciones: solo para Estados Unidos se predijo la muerte de 90.0o0 personas.En febrero de 2010 habían fallecido 10.000 por causas de influenza humana, dentro de los morbimortalidad normal o baja para este tipo de enfermedad. En Chile murieron muchos más niños por diarrea común que por causa de influenza humana.
Hasta el momento aproximadamente 150 millones de personas en el mundo han sido vacunadas contra la influenza humana; 90 millones de ellas solo en Estados Unidos con un costo de 1.600 millones de dólares para las 229 millones de dosis adquiridas inicialmente. El resto será vendida, guardada o donada a alguno de los 95 países que según la OMS no tiene posibilidades de adquirir la vacuna, la mayoría en África y Asia. Sin embargo, la ola de miedo sigue rugiendo.
Hoy se sabe que este es un virus circula en el mundo desde 1918 sobreviviendo en lagos congelados.
¿Qué dice la ciencia? A continuación veamos lo que dicen los estudios científicos relacionados con la vacuna y el fenómeno asociado. Los efecos más temidos y comentados han sido aborto espontaneo, Síndrome de Guillain - Barré (SGB), Shock anafiláctico, autismo y muerte. Epidemiologicamente, es muy difícil, sino imposible, realizar un estudio de vigilancia de efectos adversos de las vacunas. Generalmente estos son subclínicos y de baja frecuencia. El sistema de vigilancia es pasivo y con muchas limitaciones por lo que se trabaja con índices de sospecha.
Así, sobre la presunción de los datos en la literatura si una cohorte de 10 millones de personas fueran vacunadas tendríamos 21,5 casos de SGB y 5,75 casos de muerte súbita en las seis semanas siguientes a la vacunación. Cuatro millones de unidades ha planteado el MINSAL para esta campaña 2010.
Entonces, la relación entre el riesgo de enfermar versus el riesgo de efectos secundarios. En Australia, el 52% de una muestra de 627 personas percibía baja o muy baja posibilidad de contagio con la enfermedad y el 50% estaba dispuesto a vacunarse. Un reporte americano establece que para el personal de salud la tasa de vacunación nacional es del 42% alcanzando con intervención dirigida el 61% para la influenza humana.
Embarazo Expertos señalan que cuando una mujer embarazada se infecta con influenza AH1N1 las consecuencias son más serias que en otro grupo de pacientes por lo que recomiendan la imperiosa necesidad de su vacunación y que cualquier mujer embarazada en contacto con el virus debe recibir tratamiento profiláctico. Otros reportes denuncian que existe desconocimiento y desconfianza por parte de los grupos de salud sobre la seguridad de la vacuna. Un 35% de personal relacionado con el cuidado de embarazadas no daría la vacuna a mujeres en esa situación.
Efectos Neurológicos Para la OMS en América Latina un indicador de efectos adversos en cuanto a parálisis flácida o Sindrome de Guillain Barré es que este ostente una tasa superior al periodo pre "swine flu" la cual fue de 0.82 casos por cada 100.000 de niños menores de 15 años. La FDA ha señalado que los efectos adversos fueron de 0,82 casos en un millón de dosis de vacunados AH1N1 comparados con 0,47 reportes de efectos adversos de dosis de vacuna de influencia estacional. Por tanto se podrían espera en Chile unos 3,2 casos de complicaciones adversas producto de la vacunación.
Conclusiones Existe un cuestionamiento, de eso no hay duda. Un cambio de rumbo que difícilmente volverá atrás en la relación comunidad / entidades reguladoras de salud. Hay más información y a la vez mucha más desinformación que confunde los ánimos a la hora de tomar decisiones, porque lo que ocurrió aquí fue que hay que tomarlas.
¿Ha sido el empoderamiento ciudadano que se ha permitido un juicio contra el poder de siempre rechazando la autoridad por defecto? ¿O tal vez sea parte de los efectos derivados de las muchas teorías develadas últimamente, demostradas o no, sobre la introducción de enfermedades por la ciencia médica con fines militares y/o comerciales?. Difícil saberlo.
Para los cazadores de conspiraciones estos movimientos tiene relación con una estrategia para reducir la población mundial, además que se asemeja de las vacunas contra la poliomielitis y hepatitis B que según una de las teorías expuestas en el sitio de la OPS , en la década de los cincuenta dieron inicio al SIDA.
Aún no sabemos con certeza el comportamiento del agua en el cuerpo humano menos lo que drogas o sustancias químicas producen en nuestro organismo a largo plazo. Faltan estudios suficientes que avalen la efectividad, efectos secundarios y complicaciones.
Posiblemente esto puso bajo la lupa el asunto de la seguridad de las vacunas y nuestra confianza en ellas como en los sistemas de alerta y vigilancia de enfermedades y los conflictos de interese que invaden el mundo de la salud.
Como sea, todo tiene un costo beneficio, pros y contras. Seguridad versus incertidumbre, miedo versus confianza. Es lo que está en juego. Con tanta controversia parece que la decisión le toca a cada uno en la profunda reflexión de su ser, a diferencia de cuando confiábamos a "ciencia cierta" y seguíamos las directivas que estimábamos honestas y seguras. Verificar la real necesidad de inmunizarse anualmente y estar atentos a las respuestas con piloto automático motivadas más por el miedo que por la evidencia, lo cual, hacia uno u otro lado, al corto plazo podría traer consecuencias indeseadas. Como todo en la vida.
Los jucios que de primera intención se articulan en el medio nacional con esto de la cantidad sideral de escuelas de kinesiología y el alza en la mano de obra kinésica es que la profesión baja su pelo, desvaloriza sus prestaciones y cae en su valor agregado. Además, surgen clamores populares llamando a nuestras eminencias locales para resolver esta desfortunada pandemia.
Buena reflexión pero, como explicar el posicionamiento social y conocimiento sobre la labor que ha ido en aumento en los últimos años (hasta un personaje de telenovela tenemos), el que la cesantía real de kinesiólogos no haya cumplido las expectatvas que nos hacíamos en 1999 al revisar ese nefasto escenario. Percibo que las mejores escuelas privadas y públicas no se encuentran particularmente insatisfechas con el nivel de contratación de sus egresados. Claro, no ganan 20 millones al año pero algún día llegarán. Por algo sera que tanto cabro chico quiere ser kinesiólogo.
Quizás la distinción que hay que cambiar en la conversación es la de dejar de pensarnos como mano de obra y comenzar a pensarnos como oferta.
No creo que el valor de la profesión decaiga con mayor numero de profesionales, es más, creo que, si esforzamos el intento, la oferta mejorará como ya está ocurriendo. Cuando se menciona que las prestaciones se devaluarán con más kinesiólogos en el mercado tiene que ver con la mirada clínica tradicional, en un medio saturado que se renueva lentamente y donde no se encuentra el futuro de la kinesiología sino su pasado.
Bajo el convencimiento que ostentan real autoridad se llama insistentemente a las autoridades a hacer algo concreto. Autoridades que en su mayoría fueron votadas para salir de la impasse gremial de no tener mayor convocatoria ni una oferta mejor. No creo que sean los llamados a hacer algo para superar lo que no hay que superar. Nuestros lideres, si es que existen, no tienen, como grupo, las competencias ni las energías para salir del acojinado "statu quo", limitandose a limpiar la casa, que siempre hay harto que limpiar, y mantenerla ordenada. Además, para las innovadoras y ganosas propuestas jovenes resulta practicamente insuperable escapar de los circulos de influencia de los Escalona, los Aylwin y los Novoa de la Kinesiología Chilena, quedando para ser manipulados en solitarios ministerios instrumentales o quedar sentados en la escalera bajo la categoria de los Allamand, Escobar o Enriquez - Ominami. A los 60 años, ya en algun resort mental y sin ganas, seguirán siendo palmoteados como las jovenes promesas del gremio invitados para recibir un premio por algo.
Entre los jefes de las escuelas, carreras y departamentos de kinesiología no hay acuerdos, existen distancias, miedos, rencillas, hipocresia, egos y todo eso que le lleva el mundo académico por defecto. No es la total inexistencia de confianza, amistad, sinceridad e incluso amor entre las escuelas sino que aún no llegamos al mono 100. Un buen ejemplo es la dinámica seguida por la ACKUCH que demoró un siglo para ponerse de acuerdo, otro más en constituirse y aún no hay producto visible. ¿Tradición académica?
¿Cómo explicar estas dinámicas sino por las tradiciones que nos mueven? El análisis de estas prácticas y relaciones gremiales,académicas, clínicas, personales lleva por caminos cuya señaletica está diseñada con fuertes juicios, valores y estereotipos trapasados en una suerte de curriculum oculto por nuestros fundadores, formadores y pares. La inflación mental del kinesiólogo se completa con un chip lleno de supuestos, relaciones de poder y acuerdos de como funciona este mundillo, cuyos formateadores definieron un tablero de juego donde otros jugadores no juegan.
A través de un análisis generacional suelo identificar tres formatos de liderazgo relacionados con ciertas tradiciones.
Primero, aquellos enrraizados en los origenes de la profesión en Chile, muy emparentados con las primeras generaciones que levantaron la práctica kinésiológica. Modernos,funcionan bajo los preceptos de la revolución francesa y aunque también tiendan a autogestionar la innovación de sus prácticas, la tradición les pasa la cuenta y a la hora de las definiciones toman las desiciones con el piloto automático y aclanados. Hasta hoy ellos la llevan y representan el buen y justo caudal por donde debe ser conducida la profesión. Tienen a su haber el sólido peso de la historia, algunos nada más que eso.
Otros, generacionalmente distantes, globalizados, más novatos, que hicieron sus tesis con Windows XP, que se encontraron de pronto, sin experiencia y pocas competencias, con un buen proyecto entre manos que, por supuesto, no desaprovecharon. De la misma manera en que partieron los anteriores, aunque en un mundo muy diferente. Ellos empujan sin miramientos con muchas ganas y peligrosas propuestas para el "establishment". Les mueve tanto la tradición de la vocación profesional como la de no estar ni allí en proyectos comunitarios salvo que exista beneficio personal. No son fáciles de "aguachar" y adelantan por la berma. Tienen afanes similares a sus ancestros más antiguos.
Finalmente, quedan los nacidos en la revolución de las flores, con cuotas de poder, supervigilados y control remoteados por los de más arriba. Obsesivamente afanados en lograr reconocimiento se desgastan en demostrar que tienen peso específico, llevando a cabo mega proyectos para ventilar las plumas y mostrar pantalones largos. Indudablemente, como buenos postmodernos, son los más competentes para enfrentar el mundo actual, con espíritu social, gremial pero lamentablemente desencantados y sin tantos afanes políticos como para derrocar el poder fáctico de los modernos ni con las energías necesarias para afinar en la trinchera profesional a los que vienen a sacarles del escenario. De esa manera,la reproducción cultural de la kinesiología sigue a manos de los abuelos kinesiólogos.
En fín, el sistema tiende a la entropía y en el momento que corresponda llegará a ese punto. En el proceso es donde debemos afinar las prácticas y tomar decisiones más adecuadas. Mientras esperamos es entretenido mirarse a espejo.
Se aprueba en la cámara baja la LGE. Veo profesores gritando e insultando.
Saliendo del Colegio de Kinesiólogos me encuentro en medio de una manifestación estudiantil secundaria por la LGE. En este escenario me llama la atención la violencia, el jolgorio, la rabia y sobretodo la presencia de muchos individuos, los más activos, que ha debido repetir unas ocho veces para justificar estar allí. Ellos descerrajan, descuajan, quiebran, arrojan, queman, insultan, roban y no saben vivir en comunidad.
De pronto me molesto y dan ganas de intervenir, de llamar a la sensatez, de detenerles, de clamar por cordura. Casi de inmediato me visualizo corriendo, siendo golpeado, incluso golpeando, tirando piedras, insultando, frustrado y llegando tarde a mi reunión. Entonces, prendo el Ipod, volumen, manos en los bolsillos y, a lo melquiades, mutis por la izquierda.
Ante todas estas señales quedo con la sensación que para pedir educación no queda otra que ser mal educado.
Con ocasión de un curso de comunicación que me encuentro dictando, he solicitado a los participantes que verifiquen cuales son las frases asesinas que con frecuencia escuchan o dicen en el trabajo. El término de “ frase asesina” se utiliza en creatividad para referirse a aquellas sentencias o pensamientos que se emiten para “matar” la creatividad, la espontaneidad, la ingenuidad, la pureza, el emprendimiento, la motivación, el compromiso y la confianza, que son ya sea emitidas hacia nosotros mismos ("frases suicidas" definió muy bien una alumna) y/o recibidas desde el medio externo. En su grado más exaltado las conocemos como burlas y en su grado invisible las entendemos como educación o adoctrinamiento o autocrítica. Muchos hemos sido educados en un medio repleto de estas represiones y nos movemos diariamente en un contexto de frases y gestos asesinos que nos instan a escondemos y protegemos. Lo peor de todo: somos reproductores culturales y los traspasamos a nuevas generaciones. Ejemplos de frases frecuentes: “...es lo que hay”, “no, yo no voy a poder”,” siempre he sido así”, “campanita: tan- ton- ti - ta “, etc. Van desde lo jocoso a lo socarrón. Y como nos causan gracia las reproducimos.Sin embargo, estas “frases y gestos asesinos”, son en gran medida las causantes de la perdida de la espontaneidad y generadoras de la vergüenza que experimentamos día a día cuando debemos exponernos ante el mundo. Algunos ejemplos:
Si, eso ya lo intentamos antes
no es pertinente en estos momentos.
no funcionará.
gran idea pero no para nosotros.
no hay recursos.
no vale la pena.
hasta ahora nos ha ido bien así.
la gente no necesita cambios en estos momentos.
demasiado avanzado para nuestro tiempo.
con que me vas a salir ahora.
aquí siempre se ha hecho así.
Ya,..... alguna otra buena idea.
claro, como tú no estás en el día a día.
esto es imposible.
por eso somos subdesarrollados.
no estás preparado.
Quien te invitó??
primero compra un poco de experiencia.
actúa de acuerdo a tu edad.
en qué idioma estás hablando?
si no se ha roto, no intentes arreglarlo.
déjalo, ya está bien como está.
con esto hemos llegado hasta aquí.
perdona, ¿decías algo?
nadie lo comprará.
de ninguna manera!!!
No estoy de acuerdo
esto tiene menos futuro que un espía sordo.
no es nuestro problema.
estoy muy ocupado.
te estás metiendo en camisa de once varas.
deja que lo hagan otros.
ya estás dando la lata
he oído eso más de un millón de veces.
¿Quién va a poder investigar en Chile?
Bueno, ya sean asesinas para otros o suicidas para nosotros mismos, afectan y sin lgar a dudas matan, averguenzan y deja un mal sabor tanto a quienes las usan como a quienes las reciben.
Al respecto dejo palabras del Dr. Masaru Emoto: "Hado crea palabras. Las palabras son vibraciones de la Naturaleza. De esa forma, palabras hermosas crean una naturaleza hermosa, palabras horrendas crean naturaleza horrenda. Esa es la raíz del universo".
Hace unos años escribía sobre tópicos que sonaban a lenguaje extraterrestre. Actualmente muchos de mis colegas, cuales poseidos, se encuentran hablando en lenguas aún más extrañas. Interesante reponer algunas reflexiones ( anticipaciones en su momento) e ir verificando lo poseso de algunos escritos. Siguiendo la tónica de los tiempos haré un remixed de un artículo publicado en revista Kinesiología No75 de Junio de 2004. ________________________________________________________________
Con cerca de 10.000 kinesiólogos proyectados para el año 2010 en Chile, la profesión encara el reto de abrir yacimientos de trabajo y espacios de acción generando la inquietante reflexión sobre que es lo que hoy es necesario conocer para ser kinesiólogo; y si ello en el corto plazo será suficiente para mantenerse en el campo laboral.
Son hartos los directivos de las escuelas de Kinesiología que tocados por la inspiración están teniendo una visión común y apostando en la originalidad de ser formadores de líderes creativos, que vayan a sembrar en el terreno fértil de las áreas emergentes de la atención primaria, la ergonomía, la terapia manual, la gestión y la educación de post título en todas sus especialidades.
Pero basta el ejercicio de estudiar las propuestas académicas para percatarse que las mallas curriculares de pre grado de nuestras escuelas - las de post título siguen una idéntica ruta, - son una copia feliz de cómo aprendimos a ser kinesiólogos, más de lo mismo, matices cosméticos con un sello más clínico o social o deportivo o de negocios, pero aún así visiones que revelan un endémico analfabetismo sobre el marco conceptual profesional de la kinesiología. ¿De que otra manera explicar nuestra preocupante confusión de identidad regional latinoamericana?. Y contrario de lo que pudieran argumentar algunos, el sello de garantía actual: "Basado en Competencias" (leer con voz en off del correcaminos) no lo soluciona.
Parto del convencimiento que los que están a cargo de las escuelas mantienen un vínculo afectivo con su profesión y no desean empeñarla, lo cual exige reconocer responsablemente que la oferta académica es medianamente equivalente pero con sustanciales diferencias en cuanto a su implementación y futuro mediato. Algunas experiencias ya tenemos en cuanto a migraciones masivas entre universidades ( me refiero a las privadas) ante escenarios insostenibles y muy dificultosos para sus responsables. Todo ello agravado al verificar un sustrato estudiantil que en muchos casos abruma y deprime tanto a docentes como a directivos. A la larga todos van a ser kinesiólogos.
Hasta ahora acceder a la labor académica ha sido una tarea fácil. Con la oferta de universidades y escuelas en ciernes todos aspiran a ese espacio. Basta una identidad un poquito firme o un campo clínico accesible y ¡Bingo!. Por si fuera poco, estos noveles espacios ofrecen relaciones de trabajo que se adaptan al mercado globalizado tolerando contratos desprotegidos, donde la programación no existe, sin beneficios ni leyes laborales o algo más, "hasta que veamos como va la cosa". Definitivamente ya lo estamos viendo. Como compite una Universidad estatal que paga U$700 por media jornada versus los U$1500 que paga la privada top por la misma carga horaria. ¡Hola!..., yo también quiero (pero ... snifff).
Sigo preguntando, ¿Como sanciono en el mundo clínico un aprendizaje basado en competencias si este debe ser evaluado en base a sus resultados y generalmente los resultados son perceptibles en términos de cambios temporales de condiciones de salud? ¿De que manera este modelo pretende estimular la empleabilidad si hoy un kinesiólogo que gana el 30% de lo que produce y ve que la educación se encarece, se acorta el periodo de desarrollo de competencias básicas tecnocratizando las disciplinas y se enfrenta a un mercado de profesionales de segundo orden que competirán con el que ya está en el mercado? En el futuro un kinesiólogo B preparado podrá solucionar los mismos problemas que un kinesiólogo A preparado y costará menos. Indudablemente para los administradores no existe diferencia entre alguien que piensa o parece que piensa, si hace bien su trabajo. Y quién sabe, si es el mercado el que regula, podría ocurrir que estos mismos administradores posteriormente descarten a los técnicos o kinesiólogos B ya que podrán conseguir profesionales con capacidades de gestión, investigativas y clínicas más avanzadas al mismo precio.
Si finalmente conciliamos poner la preocupación en las competencias tal como está ocurriendo, el perfil de nuestros egresados exige ser revisado y rediseñado a las competencias esperadas; pero ojo, tendremos que pensar en formar kinesiólogos para 5 o 6 años más, quienes ejercerán la kinesiología por al menos 40 años. Por lo tanto convendrá preguntarse ¿cómo será el mundo del año 2060? Entonces, deberíamos anticipar un futuro,- muchos ya lo han hecho -, concertando el conjunto de aptitudes y habilidades que serán deseables para el kinesiólogo del año 2100 o 2500 , discusión en la que deberían participar las escuelas, el gremio, los kinesiólogos clínicos, científicos, administradores, otros profesionales de la salud, los alumnos, los pacientes y los empleadores. Y digo deberían porque, ya sea por tradición, por autoridad, por falta de convocatoria o por dispersión, nos hemos acostumbrado a la cultura doctrinaria de los hechos consumados en una práctica basada en la urgencia. Entre la reforma a la salud y la curricular universitaria, nos solicitan representar la más compleja sinfonía y con mucha consternación me pregunto si, fuera del espectro de la política, estamos a la altura de acometer tamaña empresa. Veremos cuán competentes serán los encargados de definir nuestras competencias.