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jueves, mayo 24, 2018

Discurso 1999

Hace algo menos de 20 años tuve el privilego de dirigir el último Congreso Nacional de Kinesiología. Este fue mi discurso inaugural. Interesante enterarse de lo que ocurría hace 20 años atrás en la Kinesiología nacional. 


DISCURSO INAUGURAL  XIII CONGRESO NACIONAL DE KINESIOLOGIA



Antes de comenzar deseo realizar un simple ejercicio mental.

A aquellos que en la actualidad tienen sobre los treinta años les voy a solicitar que se remonten a la edad de siete años. Vayan a sus casas, sus lugares de juegos e intenten recordar sus anhelos y sus sueños. A los más jóvenes solicito que los entiendan y, por supuesto, nos acompañen.


Probablemente para aquellos que nacimos antes de los setenta el advenimiento del siglo 21 nos parezca un poco contrastante. Me refiero a que tal vez teníamos imaginado otro mundo del que nos ha tocado vivir. No me cabe duda que, en una ingenuidad propia de hace treinta o cuarenta años,  muchos de nosotros ensoñábamos, para esta época, un planeta muy diferente, tal vez, habitado con seres portentosos provistos de brillantes vestidos viajando en vehículos hiper veloces que con una extraordinaria tecnología habrían conquistado el espacio y superado muchos de los problemas que en aquella época angustiaban al mundo. No teníamos la menor duda que para esta magna fecha el hombre habría sido capaz de controlar la pobreza, la vejez, las guerras y no sin algún grado de dificultad, la estupidez.


Hace tan solo diez años algunos investigadores, especializados en anticipaciones sociales y tecnológicas,  ya preconizaban cuales iban a ser las tendencias para la próxima centuria. Una de ellas tenía que ver con que la kinesiología sería, durante el próximo siglo, una de las disciplinas que habría de desarrollarse fuertemente gracias a los grandes niveles de estrés, a altos niveles de violencia y a una importante población de adultos mayores en los primeros 20 años del siglo 21. Otras tenían que ver con la gestión ambiental, los microprocesadores, la nanotecnología y la tecnología en la producción de alimentos.


Aquella solitaria gota de agua cayendo suavemente de su fuente es la precursora de un gran torrente. El crecimiento del cuerpo de conocimiento y el avance tecnológico ha sido tan tremendamente descontrolado, en todos los ámbitos del quehacer humano que seguramente no sería desacertado sostener que nuestros mejores kinesiólogos de hace treinta años ignoraban más del setenta por ciento del conocimiento que hoy se requiere para ser catalogado como tal. Lo cual nos conduce a una pregunta que bien puede ser la base de este congreso: ¿Somos los kinesiólogos actuales mejores kinesiólogos?.

Ciertamente deberíamos serlo. Positivamente hay más empleos para los kinesiólogos, estamos comparativamente mejor pagados, tenemos acceso a tecnologías de punta, en las universidades es el tercer puntaje más alto de ingreso, hemos accedido a grados académicos, tenemos algo que decir,... innegablemente nuestro estatus ha crecido. Sin embargo, es una de las disciplinas que aún continúa buscando elementos adecuados para validarse y sostener su utilidad, todavía existe un importante porcentaje de deserción y confusión en los primeros años del pre grado, todavía estamos raramente posicionados en la sociedad, con la creencia que debemos depender del gremio médico para desarrollar y hacer crecer este arte, y lo que es más abismante aún es que, en nuestro país, es una de las profesiones con menos requerimientos de horas dentro del sistema de salud en los últimos 30 años. Entonces, ¿cuanto hemos avanzado respecto de nuestros predecesores?.


Queridos colegas , este es un evento halagüeño y regocijante, que ha sido pensado para que hombres y mujeres se sientan orgullosos de ser  y hacer lo que les consume el 50 % de sus vidas. Para que aprendamos una visión renovada y poderosa sobre lo valiosa que es nuestra labor para esta sociedad. Para que nos convenzamos de una vez que nosotros sanamos y que la medicina mejora a sus pacientes con nosotros. Para que nos empapemos de que la nuestra es la única profesión directamente encargada de la funcionalidad del ser humano, con el privilegio que ello significa. Para que finalmente entendamos que depende de nosotros que esta profesión desaparezca o se empine.

Es mi deseo que para cuando hagamos un nuevo ejercicio de proyectarnos a muchos años más, nuestro rostro se vea sonriente y satisfecho, nuestro bolsillo calmado y generoso y.. nuestro espíritu centrado.

Los invito a innovar, a atreverse, a ser independientes, autónomos y libres. Los invito a una revolución. Intentemos controlar la estupidez.

Quiero terminar citando a Robert Anton Wilson: 



“Cada hecho descubierto por la ciencia alguna vez fue condenado. Cada invento fue considerado imposible. Cada descubrimiento fue como un shock nervioso para algún tipo de ortodoxia. Cada innovación artística fue denunciada como un fraude o un delirio. Toda la red de la cultura y el progreso, todo lo que en la Tierra ha sido hecho por el ser humano y no otorgado por la naturaleza, es la manifestación concreta de que alguien se negó a inclinarse ante la autoridad. No tendríamos, no sabríamos y no seríamos mucho más que los primeros homínidos si no hubiese sido por los rebeldes, los intransigentes y los recalcitrantes.”



Sean ustedes muy bienvenidos al primer evento del tercer milenio.






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viernes, mayo 17, 2013

Empleabilidad y Rentabilidad de la Kinesiología Chilena

Hoy se puede estudiar kinesiología en cerca de 90 sedes de 29 universidades en y dos institutos profesionales. En todo Chile hay algo así como 24.500 estudiantes en sus aulas.
Con excepción de la UBO y la Universidad SEK, que ofrecen régimen vespertino, el régimen de estudio es diurno presencial.
La empleabilidad de los kinesiólogos es la más baja de las profesiones de la salud, condición que se mantiene hasta el quinto año posterior al egreso.
Comparándola con enfermería, cuyas primeras 10 escuelas tienen el 100% de empleabilidad al primer año de egreso y un sueldo de 1.100.000 pesos el quinto año, los kinesiólogos tienen una empleabilidad que promedia el 89% con un sueldo algo superior a los 500 mil pesos el primer año, los 800 mil pesos el tercero y los 950 pesos mil entre el quinto y décimo año.
De las diez profesiones de la salud los kinesiólogos ocupan el noveno puesto en renta durante el primer año y el séptimo lugar al quinto año de profesión. Según estadísticas del último trimestre de 2012, emanadas del Mineduc y del Centro de Estudios Públicos, el primer año de ejercicio de la profesión - con similar ratio de empleabilidad hasta el tercer año -  espera al kinesiólogo con un sueldo similar al de un técnico en administración de empresas,  al de un contador auditor o al de un cientista político. Hasta el segundo año puede optar a un sueldo que se equipara al que recibe un técnico en enfermería, un nutricionista, un filósofo, un técnico en mecánica industrial o un técnico en química industrial.
Sin embargo, el nicho de sueldo progresa a lo largo de los años, distanciándose de los anteriores y llegando a compartir la realidad laboral con el médico veterinario, el ingeniero en acuicultura, el licenciado en química, el sociólogo, el antropólogo, el publicista y el psicólogo.  
La rentabilidad de la kinesiología es catalogada como media. Esto significa que la cantidad de tiempo que le tomará al egresado para recuperar la inversión será entre 3 a 5 años.
El kinesioólogo en Chile puede esperar un sueldo de 8 millones el primer año y de 11 millones para el quinto año de profesión. Esto le permitirá amortizar los cerca de 16 millones de pesos invertidos ( sin intereses) solo en el pregrado durante los 6,5 años que realmente dura la carrera para el promedio de los egresados. Es decir, que según el reajuste proyectado de su sueldo podrá acumular en su vida laboral cerca de 60 millones de pesos.
Sin embargo, la situación puede ser más compleja ya que según el mismo análisis del CEP para el 39% de todos los titulados de la educación superior en Chile la carrera que estudió no será rentable, es decir, que si hubiesen trabajado recién salidos de cuarto medio tendrían mayores ingresos que si hubiesen estudiado, amén de no tener una mochila de deuda por ese concepto.  
Según esto, de los 1400 kinesiólogos que en promedio se deberían titular este año, 546 se dedicarán a otras actividades, cifra que haciendo ciencia ficción equivale a que 18 generaciones completas de kinesiólogos egresados de las cuatro escuelas que impartían la profesión en el país entre los años 1985 y 1989 ( cuando yo estudié)  hubiesen desistido de ejercer la profesión y dedicarse a otra cosa.
Los kinesiólogos poseen una carrera universitaria con honores académicos, docencia e investigación pero con sueldos que son homologables al nivel técnico hasta el quinto año de ejercicio profesional, que es cuando la profesión podría comenzar a ser rentable y permite pensar en invertir en el postgrado. 

Y esa es otra historia.

domingo, abril 07, 2013

Enchulame la Técnica

Durante los ultimos cuatro años los kinesiólogos hemos perdido espacios de  poder y decisión. Una vez más nos encontramos poco fortalecidos en la conversación política enfrentando una competencia laboral extrema y una identidad profesional que aunque se mantiene en un mismo punto de equilibrio es insuficiente.

Como encarnando nuestros propios paradigmas los kinesiologos nos contentamos con ser funcionales y subyace en el estado de ánimo que basta con el afán de trascender profesionalmente a través de la técnica para triunfar.

Huelga nuevamente hacerse las mismas majaderas preguntas de siempre. ¿Estamos donde queremos estar? ¿Nos encontramos posicionados en nuestros espacios de trabajo? ¿tenemos lo que nos hace falta? ¿es suficiente con la técnica kinésica?.

A la distancia y sin mucha profundidad en mi apreciación percibo que conversamos las mismas quejas gremiales, profesionales y disciplinarias de hace 15 años atrás. Tal vez matizadas, menos urgentes pero igualmente dolorosas y punzantes.

Definitivamente estamos mejor posicionados en muchos más espacios y mejor que lo que estábamos antes. Un ejemplo es el selecto grupo de kinesiólogos de intensivos. Ellos han generado autoridad profesional en sus espacios de trabajo, todavía más basada en la eminencia que en la evidencia,  implicando un gran avance para la profesión y la especialización. Afortunadamente han dejado de rotular sus congresos con temas tales como “ el rol del kinesiólogo en…” lo cual a cincuenta y algo de años de desarrollo profesional es un alivio.

En el ambiente privado aún nos pegan en las manos. Aún somos invisibles. Aún estamos a prueba. Me llama profundamente la atención que cuando hay un buen kinesiólogo en turno, médicos y enfermeras se sorprenden gratamente. Aún no existimos en los análisis estadísticos serios, nuestras acciones no son catalogadas como economicamente relevantes y salvo en experiencias exitosas donde la labor de los kinesiólogos ha dejado en claro que la kinesiología y la rehabilitación física la lleva, en muchos espacios no existe tal convencimiento.  Otro ejemplo es MEDS. Instaló una marca, con glamour y buenos resultados clínicos y económicos.
¿Que hicieron estos grupos, entre otros, para llegar donde están y por qué han trascendido de esa manera.?

La respuesta es simple. A mi juicio son dos las variables que permitieron esta realidad: 1) centrarse más en la práctica profesional que en la técnica y 2) disponer de habilidades blandas aportando un discurso paradigmático sólido. En resumen, autoridad profesional asociada a destrezas para demostrarla.

Hace tiempo que no es suficiente solo con la técnica. Las enfermeras lo entendieron muy bien. Y aunque, con muchos más magisteres y doctores en la filas de la kinesiología, que entiendo han discutido al respecto, se sigue en la ruta de la oferta de pregrado y post titulo basado en la técnica.

Todavía no hay una ruta consensuada hacia el desarrollo profesional con un diseño nacional.  Poco le costó a la universidades privadas ingresar al corazón del sistema e instalar su sistema operativo, en especial en el medio gremial que tercerizó la oferta de perfeccionamiento perdiendo influencia y parte importante de un discurso fundamental de la kinesiología. A semejanza de los cultivos transgénicos sobre los nacionales, la sociedad de desarrollo profesional fue reemplazada por la sociedad anónima profesional.

Algunas escuelas se enorgullecen por sacar al mercado kinesiólogos - empresarios neurotizados por realizar ese buen negocio que les asegure la mensualidad que la profesión hoy dificilmente les va a poder entregar.

Apoyo la innovación y el emprendimiento pero interpretar que tal capacidad es el eje del "ser profesional" desmotiva y entristece. Particularmente, al conocer egresados con un sello distintivo que se encuentra desprovisto de vocación, solidaridad, servicio público,  asistencialismo o visión salubrista.
La técnica desprovista de alma conduce al desarrollo técnico, no profesional. Y no es que crea que toda la oferta de perfeccionamiento en kinesiología no se sustenta o debiera ser profunda, solo planteo que la desrregulación del mercado y el individualismo de sus proponentes hoy en día carece de un eje común.

El desarrollo profesional pasó a depender de la economía y no de la academia.
Mientras sigamos bobos con la técnica y no abordemos la práctica de manera global como eje de la formación profesional seguiremos de segundo contacto dependiendo de la buena o mala precepción que tengan nuestros derivadores para validarnos.

Respecto de las competencias blandas, si bien existe cabal comprensión y consenso sobre su importancia para el éxito profesional aún persiste una tradición de recelo y de falta de convicción que impide su inclusión fortalecida en las mallas curriculares. Algunas escuelas incluso van en sentido contrario.  
Habrá que esperar  que nuestros colegas las adquieran con los buenos amigos, con algún “insigth” que las valide en su vida personal o a través de una formación de post titulo fuera del mundo de la salud donde si son mejor cotizadas.

lunes, abril 25, 2011

Superbowl I

De acuerdo con lo estipulado en el Decreto Nº 1082 del 22 de Octubre de 1958 la plataforma conceptual de la kinesiología chilena se basa en un modelo de gestión clínica enquistado en el modelo biomédico. A partir de allí la práctica ha sido diseñada bajo un enfoque exclusivamente curativo que subraya la prescripción de técnicas, define límites arbitrarios de atención por episodio de enfermedad, restringe el acceso y lo supedita a la agenda económica más que a necesidades reales de las personas. Salvo lo último, que es inhumanamente vigente, luego de siete décadas de existencia como profesión,- y aún con reformas curriculares mediante -, se sigue enseñando la kinesiología para practicarla según fue definida hace medio siglo.

El arquetipo biomédico abrazado por la kinesiología ha obligado a una práctica clínica basada en maniobras, aplicaciones y procedimientos. Un paradigma que se fundamenta en la protocolización de acciones según patología definida por terceros y poco en la autoridad profesional propia del kinesiólogo. Esto ha significado que la definición del accionar del kinesiólogo se base de manera casi exclusiva en la ejecución de procedimientos arriesgando ser identificados como meros ejecutores de procedimientos y técnicas.

Durante los últimos quince años los kinesiólogos chilenos apostaron el desarrollo en la propuesta académica. Un logro espectacular que con más diplomados, maestrías y doctorados logrados en el país y el extranjero abrieron las puertas a un futuro de posibilidades y diferenciación que sin duda potencia a la profesión. Sin embargo, mucho de ese esfuerzo fue puesto en la especialización y el entrenamiento casi exclusivo de técnicas y conocimientos especiales que fallan en apuntar en el sentido requerido y en otorgar la congruencia para avanzar hacia mejores prácticas profesionales. Al menos es lo que se verifica en el día a día de colegas jóvenes que cargan arrogantes resignaciones. Se aprende un protocolo de tratamiento pero poco acerca de como ofrecerlo, instalarlo, administrarlo y consolidarlo en el medio. La técnica la lleva y desafortunadamente el kinesiólogo desea trascender profesionalmente a través de ella. Esto ha determinado que para otros grupos profesionales la kinesiología siga siendo una profesión basada en la eminencia y no en la evidencia.

De este modo ascendemos, pero por un angosto camino de montaña de doble sentido.

La tendencia educativa de pre y post grado confía en un modelo de educación para la competencia e instala subliminalmente aquellas derivadas de decretos y legislaciones que definen pobremente a la profesión, dictados en la segunda postguerra y que, entre otros, apostaría son desconocidos por el grueso de los diseñadores curriculares en kinesiología. Revisando las variadas innovaciones curriculares pareciera que explícitamente se desea omitir o sacrificar aquellas competencias verdaderamente relevantes para elevar las prácticas profesionales bajo el irrefutable argumento de que no hay tiempo disponible para ellas en las apretadas mallas de estudio.

El cuerpo de conocimientos de la kinesiología, entendida como profesión, se relaciona con atributos conceptuales, prácticos y de identidad colectiva. Estructurada en torno al modelo biomédico tales atributos fueron inicialmente discernidos como un arreglo de la medicina derivado de la urgencia por satisfacer necesidades técnicas relacionadas con la recuperación de las personas, que de paso tomó sus paradigmas, se identificó con una ciencia aplicada y derivó en una artesanía tecnológica.

A fines del siglo diecinueve nuestros tatarabuelos gremiales (tatarabuelas para ser más preciso) hipotecaron la autonomía profesional por el reconocimiento y la honorabilidad que les ofrecía ingresar al mundo del cuidado de la salud organizado. Por supuesto que a cambio de la dependencia de la medicina. [1],[2] En su momento eso fue una buena oferta y la tomaron.

Con el paso del tiempo los intereses cambiaron y salir del estado de patronaje exigió gestiones inteligentes que demostraran la mayoría de edad. Algunos países lo consiguieron iniciando los noventa.

Australia, EEUU y Canadá entre otros que hoy se constituyen como modelos y referentes para un buen contingente de kinesiólogos chilenos demostraron que mejorar las competencias en procesos más allá de las técnicas fue una buena estrategia para alcanzar la autonomía profesional. Esto es, el entrenamiento práctico, brindar confianza y seguridad, una orientación hacia la comunidad, el desarrollo de destrezas personales transferibles, trabajo en equipo, habilidades comunicacionales, la identificación y solución de problemas atingentes a la profesión.

A sesenta y cuatro años de su nacimiento, el presente de la kinesiología chilena nos obliga a plantear una revolución que exorcice el fantasma de la imposibilidad de lograr lo que otros ya alcanzaron: la autonomía profesional. Una insurrección que procure acceder a más poder político y social, conceda mayor capacidad de intervención, alimente con nutritivos argumentos para articular una voz autorizada ante los abusos del sistema, acampe la dignidad profesional, libere complejos profesionales heredados, ayude a influir en la sociedad, a ser más sólidos y creíbles entre las profesiones de la salud y a tener más volumen de decisión.

En 2003 por normativa FONASA dejamos de ser prescritos para ser indicados. Otro logro de proporciones en esta revolución. Entiendo que pocos colegas tienen clara idea de esta distinción y menos la practican. Algunos se quejan de la falta de libertad que otorga el modelo de práctica y desean que por defecto se les otorgue la potestad de la autonomía profesional que entiendo es un anhelo instalado en el alma de todo kinesióloga/o que es autoridad en su área de especialidad. Lo apoyo pero el horno no está para bollos aún.

En conjunto con las otras profesiones “no médicas”, los kinesiólogos hemos trabajado por superar la tradición jerárquica médica de ser el “jamón con queso” del sándwich profesional de la salud. O en términos menos coloquiales, de sostener un inquebrantable, a veces brioso y a veces timorato, estado de superación para dejar atrás la condición existencial de profesional de rango medio subordinado. Estado del ser sutilmente incubado en las aulas universitarias cuando nuestros formadores con vasta experiencia en subordinación,complejo de inferioridad y obediencia nos la traspasaron por osmosis.

¿Como un esclavo le enseña a otro a ser libre? Se necesita algo para que un obediente eduque a su hijo con sentido de libertad. En la universidad es cuando se forja el espíritu profesional, se diseña la matriz interna donde se instalan los ideales para el futuro. Difícilmente un director de escuela o un profesor podrá traspasar anhelos de autonomía profesional si se encuentra bajo la hipnosis del discurso del “no médico”.

Debemos construir un “SI KINESIOLOGO” y desterrar el “kinesiólogo nomás” de nuestras mentes. Sin embargo, primero hemos debido entender nuestra condición de “aguachamiento[4] mental”.

Hasta hace unas pocas semanas atrás creía que las generaciones nuevas se encontraban más avanzadas en este “insight” y mucho más distantes de mis resignaciones de viejo. No era así. Así mismo, por mucho tiempo pensé que la falta de conocimiento acerca del marco conceptual de la kinesiología era la pieza clave en este puzzle, sin embargo, hoy entiendo que además se trata de cual es el estado de ánimo que tienen nuestros formadores y egresados. Me parece que allí debemos intervenir.

Esta es una profesión que se denomina de cinco maneras diferentes según el país que se visite. Es una profesión de predominio femenino que ha crecido y pasado de la atención terciaria a la primaria y que desafortunadamente hoy en Chile se reconoce como una de las profesiones con más baja rentabilidad dado que recupera la inversión del pregrado en el plazo de 15 a 20 años. Cuando en países desarrollados la mayor parte de los kinesiólogos trabajan en el sistema público, en Chile aunque la movilidad y aumento de plazas de trabajo estable ha aumentado la mayoría debe desenvolverse en el área privada. Además, con un incremento de 140% de la matrícula universitaria en los últimos cinco años es imposible pensar en que la oferta sea absorbida por la salud pública.

Podría parecer sencillo profetizar nuestro destino con solo mirar lo que ocurrió en nuestro referentes del norte pero dos variables se imponen que impiden el análisis así de lineal. 1) Haber sido los primogénitos del experimento Friedmaniano de economía neoliberal y 2) El “Chilean Way” que pesa harto a la hora de realizar pronósticos. Es interesante mirar a Argentina y Brasil en sus desarrollos actuales lo que nos puede dar un atisbo de lo que podría ocurrirnos en el mediano plazo.


Con mucho más circuito integrado de ese software de patronaje profesional a cuestas las enfermeras entendieron que debían salir del limbo de la técnica y definirse desde las prácticas y a través del invento de la gestión del cuidado lo hicieron de maravillas. Tuvieron argumentos para posicionarse y competir en el superbowl de la salud. Lo hicieron porque descubrieron cual era su mejor evidencia para competir, posicionarse y dar el golpe a la cátedra en términos de autoridad profesional. Descubrieron la gestión del cuidado como su tema privado y exclusivo y aunque su aplicabilidad actual es tema de discusión no deja de tener un tremendo valor como antecedente de voluntad en el cambio de los paradigmas en las prácticas y relaciones interprofesionales de la salud chilena.

Interesante porque pudieron salir de la técnica y definirse desde las prácticas. Liberaron su mente de la matrix y sus resignaciones. Al menos en el intento gremial han sido consistentes.

Entonces, en el superbowl de la salud se encuentran las enfermeras disputándose el premio principal de la gestión con los médicos. Les miran desafiantes directamente a los ojos ofreciendo la mano para el juego de vencidas. Las matronas en primera fila expectantes elucubrando sobre como quedarán luego de esta experiencia. Y los kinesiólogos, bueno… arriba… , en la galería, echando la talla sin percatarse de lo que ocurre allá abajo.

A otros dejo los secretos de estado, las lisonjas gremiales y lo políticamente correcto que ensalce los meritos y logros de una profesión aún preadolescente que necesita mucho amor para dirigirse hacia donde los visionarios de la kinesiología chilena podrían voltear la cabeza apelando por provocar un cambio y ver más allá de lo aparente y obvio. La visión declarada por el Colegio de Kinesiólogos de Chile requiere lentes ópticos que se ajusten al foco y realidad de aquí a quince o veinte años más en la sociedad chilena y latinoamericana. Veremos. ¿?.



[1] “En Europa, especialmente en el Reino Unido, el año 1894 se creó una organización profesional de Kinesiología con el auspicio y potestad de grupos médicos organizados. Automáticamente se le relacionó e integró al modelo de cuidado de salud – modelo médico. El trato se cerró de la siguiente manera: ”Nosotros los médicos, permitimos e incluso destacamos a todos ustedes, los Kinesiólogos, a efectuar la práctica profesional con tal que justifiquen lo que hacen en nuestros términos”. A partir de entonces la Kinesiología vio privada muchas de sus posibilidades para definir su propia base de conocimientos conduciéndola a moldear su práctica para satisfacer básicamente las necesidades de la profesión médica. Para los ingleses, los fundadores de la primera Sociedad Pública de Kinesiología negociaron la autonomía profesional por la respetabilidad ofrecida por los médicos. Este control era menos evidente cuando recién se creó la sociedad, pero creció cuando la Kinesiología se hizo más organizada, más influyente y más exitosa. Esta disciplina se unió con éxito a la medicina desde la creación de su organización profesional hasta nuestros días. Esto ha significado aceptar el dominio médico, no sólo en la práctica sino también en la teoría; por lo tanto la Kinesiología se ha visto firmemente imbuida en el modelo médico.-El deseo de cambiar ésta situación es evidente, sobre todo por los crecientes reclamos acerca de que la práctica en Kinesiología se basa en algo más que el modelo médico”. Roberts P, Thoretical Models Of Phisiotherapy. Phisiotherapy 361 – 365, 1993.

[2] Thornton, E. (1994) '100 Years Of Physiotherapy Education', Physiotherapy Vol. 80a, Pp.11a-19a.

[3] Bury M;Evidence –Based-Practce –Survival Of The Fittest Physiotherapy 1993,Vol 82,N°2,Pag.75-76.

[4] RAE. Aguachar: (De guacho, cría de animal). 1. tr. Chile. Domesticar un animal. 2. prnl. Chile. Amansarse, aquerenciarse.

lunes, marzo 07, 2011

La ruta de la Discapacidad

Persa del Bio Bio - Santiago de Chile (2010)

La discapacidad es un concepto clave en mi actividad profesional. Estoy entrenado para reconocerla, describirla y tratarla. Voy por la vida mirándola y descubriéndola. Me es cotidiano identificar las barreras y facilitadores que enfrentan los discapacitados en los espacios de mi ciudad. Me fijo en las nomenclaturas usadas, en los autos sin la cruz de malta estacionados en espacios reservados, en las escaleras, el transporte, los accesos imposibles de uso público y en como los afectados se desenvuelven con mayor o menor fluidez en ellos. En fin, en nuestra cultura de la discapacidad.

Sao Paulo, Brasil (2009)
Y esta cultura de la discapacidad es precaria. Es algo que en Chile se aprendió en las últimas tres décadas gracias a la Teletón. Gracias a la misma se le vinculó a la caridad, a la pena, al sufrimiento y a la superación personal y familiar; aprendimos que la discapacidad afecta a la familia y sus extensiones.



Clínica Santa María, Santiago (2010)
Salvo dos o tres propuestas estatales bastantes abandonadas no existía voluntad suficiente para justificar poner el tema en el tapete de las políticas de salud pública ni menos resolver el tema de la discapacidad. Todo lo que había provenía de grupos de padres, ONGs, corporaciones y sociedades de carácter privado que debían hacerse cargo de sus discapacitados; de la cuales la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, cuyos orígenes se encuentra en la epidemia de polio en los años cuarenta, se ganó la lotería y benditamente introdujo el problema social a los medios.

Debimos esperar el siglo XXI, en el 2004, para obtener acceso a los resultados del primer estudio nacional sobre discapacidad elaborado por el
INE.

Jumbo Portal Ñuñoa (2010)
En el año 2010, luego de 34 años de teletones y finalizando la administración Bachelet, se dicta la Ley 20.422 que da orgánica al Servicio Nacional de la Discapacidad - SENADIS que depende del MIDEPLAN y tiene por objetivo estimular la igualdad de oportunidades, inclusión social, participación y accesibilidad de las personas con discapacidad. Al fin participación en políticas publicas. Al menos un inicio.

Los antiguos tullidos, lisiados, especiales, hiperkinéticos, disléxicos, ciegos, minusválidos, sordosmudos, inválidos y discapacitados ya tienen representación en el
espacio público. Pido disculpas por lo peyorativo pero mi ironía es bastante menor que la de hospitales y clínicas que todavía hoy lucen sendos espacios reservados para "inválidos" o "minusválidos".

Supermercado Lider Ñuñoa (2011)

El lenguaje construye mundo. Sabemos que la discapacidad incluye tanto la perdida como la dificultad en alguna función de los sentidos, motora o sensorial, para comprender o comunicar. Hoy sabemos que existen personas ciegas y disminuidas visuales, sordas y disminuidas auditivas (aprendí que no existen los mudos) y en general hablamos de "personas con discapacidad" (PcD). Sabemos que en Chile al año 2004 habían 2.068.072 personas con discapacidad declarada, el 13% de la población, uno de cada ocho chilenos. La mitad de ellas corresponden a deficiencias físicas. El resto corresponden mayoritariamente a las de tipo visuales y viscerales.

Parque Bicentenario, Santiago (2011)
Quinientos mil PcD no ha tenido ninguna atención de salud relativa a su discapacidad y solo seis de cada cien PcD ha tenido acceso a rehabilitación. El 75% de las PcD del estudio dependía del sector público de salud. Sabemos que uno de cada tres hogares en Chile tiene un discapacitado en su familia (35% de los hogares) y cerca de un millón de esas personas tiene discapacidad moderada o severa, es decir, que tiene dificultad para sus actividades de la vida diaria, no trabaja y/o requiere cuidados o asistencia. Que uno de cada tres PcD tiene trabajo remunerado. Y que las regiones del Maule y la Araucanía ostentan las tasas más altas de discapacidad nacional.

Portal la Dehesa (2010)

Respecto de las causas de discapacidad en Chile reveladas por el estudio se refieren que el 68% de ellas provienen de enfermedades crónicas, el 15% a problemas degenerativos, el 8% a accidentes, el 7% a causa genética, el 3% relacionadas con el trabajo y el resto, en torno al 1% o menos, producto de complicaciones del nacimiento, violencia, enfermedades de la madre durante el embarazo, desastres naturales o de causa desconocida. El 7% de la población en Chile tiene discapacidad leve, es decir, que puede manejarse con sus actividades de la vida diaria sin asistencia y con cierta dificultad.

Hospital Santiago Oriente (2010)

Aún así la discapacidad sigue siendo "un algo" que está lejos.
Sigue siendo una condición vinculada a la falta de algún miembro y a secuelas de defectos de nacimiento o de alguna enfermedad o trauma. Es una idea que nos hace sentir gentiles cuando podemos ayudar una vez cada dos años al mirar a la distancia el sufrimiento y la fuerza de superación de quienes tienen la desgracia de padecerla. A otros nos mueve la sensibilidad de tenerla en casa o de resolverla.




Mutual de Seguridad, Quilicura

Si volvemos con atención a las causas de las deficiencias que llevan a discapacidad y reparamos en el hecho que en su contexto no todo es impotencia, limitación o restricción, sino que es bastante factible presentar alguna dificultad, permanente o transitoria, en las actividades cotidianas de manera que sentirse y ser parte de este mundo de la discapacidad es más fácil de lo que hasta ahora pensábamos.
Mis capacidades no son la mismas que hace cinco años atrás y si los expertos hablan de que el hecho ver mal aún con lentes ópticos o escuchar mal con aparatos, que si ya no puedo caminar grandes distancias, mantenerme de pie por más de 30 minutos o pararme desde posición sedente, si me cuesta o no puedo mantener una postura exigente, si mi fuerza, capacidad mental, respuesta motora o capacidad amatoria han mermado ya no se trata de la vida misma sino de mis potenciales incapacidades y es factible que de no hacer algo al respecto pase a engrosar las filas de los chilenos en la ruta de la discapacidad.

jueves, febrero 24, 2011

Oferta y demanda de Kinesiólogos en Chile

Entrevista a José Miguel Gomez L.

Lic. Kinesiólogo. MBA, Trainer PNL, Dip. Adm. Salud. Jefe de SMUR SAMU Metropolitano.

Profesor U de Chile.

¿Cómo percibes el futuro de los kinesiólogos en el país?

Como es de conocimiento público, el aumento de la oferta en una curva de equilibrio de demanda hace que los precios caigan y el punto de equilibrio se alcance a un valor más bajo. Para el caso de los kinesiólogos, los que ya estamos en el mercado y los que van ingresando, progresivamente tendremos que enfrentar por parte de la industria de la salud una menor oferta de precios y deberemos entender que vamos a hacer la pega por menos plata.

Y eso es porque como no existe regulación en la educación universitaria y el colegio de kinesiólogos no tiene peso específico para hacer algo al respecto no es posible controlar la oferta. Una manera de lograrla es generando normativas pero como hemos declarado o asumido que somos libremercaditas no nos acomoda generar regulación alguna. Esa es la realidad país.

Una forma indirecta de regular podría ser a través de la calidad ya que al solicitar un estándar de calidad a los formadores de educación superior de alguna manera podrías estar regulando la oferta. Al final sobrevivirían aquellos que sean capaces de otorgar calidad formativa.

Pero eso tampoco se hace.

En un estudio publicado por El Mercurio donde se les consultaba a los padres como eligieron o elegirían el colegio de sus hijos ellos argumentaban que por la calidad de sus profesores. Pero como la calidad de los profesores es algo ciego que no es factible de comprobar y no pueden elegir con ese argumento, lo hacían finalmente por el segundo argumento que es el precio, asumiendo que mayor precio es mayor calidad , situación que tampoco es siempre así. Si tienes una buena marca te apoyas en ella no necesariamente estarás brindando el valor agregado que partiste entregando hasta antes de generarte la identidad de marca.

Entonces, vuelvo al punto, una forma de regular el mercado indirectamente sería exigir calidad y ahí el mercado se concentraría nuevamente en aquellas instituciones que brinden el valor agregado de calidad.

¿Percibes alguna solución a esta sobre oferta de kinesiólogos en el país?

Dos cosas. Por un lado, trabajar desde la educación. Los que ya estamos no podemos esperar que el gobierno nos brinde soluciones. Debemos apostar por reducir el numero de escuelas por selección natural, no por mandato. Poner exigencias de mercado donde se establezcan estándares con los cuales algunas no podrán competir. Los que no corren los cien metros planos en tantos segundos quedan descalificados. Si no cumples con los requisitos no puedes competir. Hoy compiten todos. Escuelas con alta tradición y excelencia con otras sin campo clínico o con campos clínicos que no aseguran calidad formativa. No hay homogeneidad.

Como parte de una solución los kinesiólogos chilenos deberíamos entender que nuestro mercado no solo es Chile sino comenzar a entender a Latinoamérica como un espacio profesional. Siempre hemos mirado Europa y Estados Unidos como un mercado donde ir a trabajar, pero deberíamos entender que nuestros limites profesionales no son geográficos sino que el mercado latinoamericano podría ser nuestro objetivo futuro. Deberíamos preguntarnos si estamos preparando a los alumnos para trabajar solo en Chile o los estamos entrenando para salir al mercado latinoamericano. Al hacer esto último les brindamos más herramientas y ampliamos las oportunidades de trabajo.

Otro aspecto clave es que como grupo profesional debemos participar en los cambios. Debemos tener claridad sobre si vamos a generar los cambios o vamos a esperarlos. Si vamos a ser generadores de soluciones o seguir siendo reactivos a ellas. Si optamos por ser reactivos nos vamos a ver asumiendo soluciones propuestas por otros que no son inclusivas a nuestros intereses y necesidades.

¿Cómo lo que está ocurriendo hoy en el MINSAL donde prácticamente los kinesiólogos hemos perdido posibilidades de resolver y ofrecer soluciones a temas de nuestra competencia?

Hoy son otros grupos profesionales los que tienen un rol preponderante y están tomando decisiones que son relevantes y de nuestra competencia. Por supuesto que esto ocurre de la manera más natural estos grupos hoy tienen los espacios para hacerlo y sobretodo porque estamos esperando que nos diseñen las soluciones.

Somos espectadores y tenemos urgentemente que optar por ser lideres.

lunes, diciembre 28, 2009


La censura según el DRAE es, entre otras acepciones, el examen y aprobación que anticipadamente hace el censor gubernativo de ciertos escritos antes de darse a la imprenta. En un sentido amplio se considera como el ejercicio, por parte directa del Estado o por delegación en alguna organización o grupo ya sea de tipo religioso, politico o militar, para controlar la libertad de expresión así como la libertad de opinión y pensamientos. Algunas fuentes consideran también que los monopolios mediáticos constituyen una forma de censura. Finalmente, hay quienes consideran censura o censura previa a cualquier tipo de prohibición o clasificación de material escrito, cinematográfico o de otro tipo y que impide o dificulta el acceso a la información.
La censura criminaliza la comunicación de ciertas acciones, ya que supone la prohibición de producir, imprimir y difundir cierta información, cierto arte o incluso la mera expresión coloquial de ciertos temas.

La censura se lleva a cabo con el fin de mantener un status quo ideológico y político, controlar el desarrollo de una sociedad, o suprimir la disconformidad de un pueblo sometido. Por eso, es muy común la censura en la religión, los clubes y grupos sociales, y los gobiernos.

La influencia es la habilidad de ejercer poder (en cualquiera de sus formas) sobre alguien, de parte de una persona, un grupo o de un acontecimiento en particular.

El suscrito se encuentra de vacaciones, por favor dejar mensaje después del bip.

Fuente: wikipedia.

lunes, agosto 10, 2009

Acción Gremial

La normativa Técnico administrativa del FONASA del año 2006 establece que la " Atención Kinesiológica Integral al Enfermo Hospitalizado en UTI o UCI (Cód. 06-01-031), aquella atención integral que realiza exclusivamente el kinesiólogo y que incluye todos los procedimientos diagnósticos y terapéuticos que requiera el paciente hospitalizado en estas Unidades (evaluaciones, fisioterapia, kinesiterapia), debe cobrarse en los PAS, conjuntamente con los días cama, y sólo se pagará una prestación por día, independientemente del número de sesiones efectuadas al paciente.

Esto, tolerado por los Kinesiólogos desde su creación, parece que es un buen estándar de como están ocurriendo los pagos de las prestaciones en el territorio nacional. Hace 10 años atrás un Kinesiólogo percibía el 30% de lo que producía y parece que el valor agregado de su trabajo no ha mejorado, CKC, DENAKE y Sociedades Científicas mediante.

A título personal con un grupo de colegas hemos sostenido conversaciones con contralores del FONASA respecto de este punto, advirtiendo el abuso que representa pasarle la cuenta al profesional cuando se paga una sola prestación de las muchas que podría requerir un paciente hospitalizado de alta complejidad en el día en MLE.

Definitivamente tienen muy claro que es así. De hecho argumentan que el problema es de los kinesiólogos que han abusado del sistema y que no existe evidencia que respalde pagar por más kinesiología, más aún si es realizada de manera inadecuada y no respetando los tiempos de atención mínimos. Tienen estadísticas y registros.

Un contralor, de profesión Kinesiólogo , señaló que esto es posible de modificar, es más, existiría voluntad política para mejorar tal desmedro de contar con los antecedentes que respalden la petición y que sea formalizada por el Colegio de la orden, lo cual hasta ahora no ha ocurrido y tampoco se encuentra agendado.

¿Qué tal si aunamos fuerzas y resolvemos un gran problema que se nos viene?. Esto porque los Isapres están gestionando estandarizarse con normativas FONASA, es decir que vamos a tener la misma problemática con los pacientes Isapre desvalorizando el trabajo progresivamente.

Claramente los sueldos de los kinesiólogos tenderán a bajar estrepitosamente como ya está ocurriendo en muchos centros privados y clínicas donde las contrataciones son casi marginales.

A ver que pasa.

viernes, abril 10, 2009

Tradiciones


Los jucios que de primera intención se articulan en el medio nacional con esto de la cantidad sideral de escuelas de kinesiología y el alza en la mano de obra kinésica es que la profesión baja su pelo, desvaloriza sus prestaciones y cae en su valor agregado. Además, surgen clamores populares llamando a nuestras eminencias locales para resolver esta desfortunada pandemia.

Buena reflexión pero, como explicar el posicionamiento social y conocimiento sobre la labor que ha ido en aumento en los últimos años (hasta un personaje de telenovela tenemos), el que la cesantía real de kinesiólogos no haya cumplido las expectatvas que nos hacíamos en 1999 al revisar ese nefasto escenario. Percibo que las mejores escuelas privadas y públicas no se encuentran particularmente insatisfechas con el nivel de contratación de sus egresados.
Claro, no ganan 20 millones al año pero algún día llegarán. Por algo sera que tanto cabro chico quiere ser kinesiólogo.

Quizás la distinción que hay que cambiar en la conversación es la de dejar de pensarnos como mano de obra y comenzar a pensarnos como oferta.

No creo que el valor de la profesión decaiga con mayor numero de profesionales, es más, creo que, si esforzamos el intento, la oferta mejorará como ya está ocurriendo. Cuando se menciona que las prestaciones se devaluarán con más kinesiólogos en el mercado tiene que ver con la mirada clínica tradicional, en un medio saturado que se renueva lentamente y donde no se encuentra el futuro de la kinesiología sino su pasado.

Bajo el convencimiento que ostentan real autoridad se llama insistentemente a las autoridades a hacer algo concreto. Autoridades que en su mayoría fueron votadas para salir de la impasse gremial de no tener mayor convocatoria ni una oferta mejor. No creo que sean los llamados a hacer algo para superar lo que no hay que superar.
Nuestros lideres, si es que existen, no tienen, como grupo, las competencias ni las energías para salir del acojinado "statu quo", limitandose a limpiar la casa, que siempre hay harto que limpiar, y mantenerla ordenada. Además, para las innovadoras y ganosas propuestas jovenes resulta practicamente insuperable escapar de los circulos de influencia de los Escalona, los Aylwin y los Novoa de la Kinesiología Chilena, quedando para ser manipulados en solitarios ministerios instrumentales o quedar sentados en la escalera bajo la categoria de los Allamand, Escobar o Enriquez - Ominami. A los 60 años, ya en algun resort mental y sin ganas, seguirán siendo palmoteados como las jovenes promesas del gremio invitados para recibir un premio por algo.

Entre los jefes de las escuelas, carreras y departamentos de kinesiología no hay acuerdos, existen distancias, miedos, rencillas, hipocresia, egos y todo eso que le lleva el mundo académico por defecto. No es la total inexistencia de confianza, amistad, sinceridad e incluso amor entre las escuelas sino que aún no llegamos al mono 100. Un buen ejemplo es la dinámica seguida por la ACKUCH que demoró un siglo para ponerse de acuerdo, otro más en constituirse y aún no hay producto visible. ¿Tradición académica?


¿Cómo explicar estas dinámicas sino por las tradiciones que nos mueven? El análisis de estas prácticas y relaciones gremiales,académicas, clínicas, personales lleva por caminos cuya señaletica está diseñada con fuertes juicios, valores y estereotipos trapasados en una suerte de curriculum oculto por nuestros fundadores, formadores y pares.
La inflación mental del kinesiólogo se completa con un chip lleno de supuestos, relaciones de poder y acuerdos de como funciona este mundillo, cuyos formateadores definieron un tablero de juego donde otros jugadores no juegan.

A través de un análisis generacional suelo identificar tres formatos de liderazgo relacionados con ciertas tradiciones.

Primero, aquellos enrraizados en los origenes de la profesión en Chile, muy emparentados con las primeras generaciones que levantaron la práctica kinésiológica. Modernos,funcionan bajo los preceptos de la revolución francesa y aunque también tiendan a autogestionar la innovación de sus prácticas, la tradición les pasa la cuenta y a la hora de las definiciones toman las desiciones con el piloto automático y aclanados. Hasta hoy ellos la llevan y representan el buen y justo caudal por donde debe ser conducida la profesión. Tienen a su haber el sólido peso de la historia, algunos nada más que eso.

Otros, generacionalmente distantes, globalizados, más novatos, que hicieron sus tesis con Windows XP, que se encontraron de pronto, sin experiencia y pocas competencias, con un buen proyecto entre manos que, por supuesto, no desaprovecharon. De la misma manera en que partieron los anteriores, aunque en un mundo muy diferente. Ellos empujan sin miramientos con muchas ganas y peligrosas propuestas para el "establishment". Les mueve tanto la tradición de la vocación profesional como la de no estar ni allí en proyectos comunitarios salvo que exista beneficio personal. No son fáciles de "aguachar" y adelantan por la berma. Tienen afanes similares a sus ancestros más antiguos.

Finalmente, quedan los nacidos en la revolución de las flores, con cuotas de poder, supervigilados y control remoteados por los de más arriba. Obsesivamente afanados en lograr reconocimiento se desgastan en demostrar que tienen peso específico, llevando a cabo mega proyectos para ventilar las plumas y mostrar pantalones largos. Indudablemente, como buenos postmodernos, son los más competentes para enfrentar el mundo actual, con espíritu social, gremial pero lamentablemente desencantados y sin tantos afanes políticos como para derrocar el poder fáctico de los modernos ni con las energías necesarias para afinar en la trinchera profesional a los que vienen a sacarles del escenario.
De esa manera,la reproducción cultural de la kinesiología sigue a manos de los abuelos kinesiólogos.

En fín, el sistema tiende a la entropía y en el momento que corresponda llegará a ese punto. En el proceso es donde debemos afinar las prácticas y tomar decisiones más adecuadas. Mientras esperamos es entretenido mirarse a espejo.

martes, octubre 21, 2008

Kinesio Tape



Muchos creyeron que era un tatuaje cuando vieron a la jugadora de volley de playa Kerri Walsh, a la waterpolista Lauren Wenger ,a mbos USA, al luchador grecoromano canadiense Ari Taub y jugadores de la selección de basquetbol de España y Jamaica competir en los juegos olímpicos de Beijing 2008.

Estos eventos son buenos escenarios para redescubrimientos de terapias, dado que colaboran y mejoran el rendimiento de deportistas de elite. Si bien el taping lleva más de 15 años, se puso de moda con los nuevos diseños y colores ( negro, rosado,azul y beige) que la marca Kinesio introdujo especialmente para atletas y donó 50.000 rollos de cinta a los 58 paises para su uso en los últimos juegos olímpicos. ¿Un poquito de marketing no está mal no?

Recientemente a David Beckham se le vió un tape de Kinesio rosado en su espalda.

Y como para que no digan que hay conflicto de intereses justo un mes antes de las olimpíadas la JOSPT publicó un reporte sobre las bondades del Kinesiotape en patología de hombro contra un cintaje "mula" basado en dos tiras de cinta sobre el hombro. Un año antes otro estudio del Res. Sports Med. realizado en columna vertebral demostró que el KT aplicado sobre el tronco podría aumentar el ROM activo de la espalda baja.

De aquí en adelante tendremos Kinesio euforia. Que bueno.

Si te interesa aquí está la historia del Kinesiotape

domingo, octubre 19, 2008

Busco Kinesiólogo


El 22 de Agosto luego de las marcas establecidas por Usain Bolt en los juegos olímpicos, la revista TIME Online subió un artículo bajo el título: ¿Cuán rápido pueden correr los humanos?.
Una pregunta que se mantuvo en la conversación de sobremesa por mucho tiempo y cuya respuesta aún deja la incógnita ya que con sus tres records mundiales todos concuerdan que ni cercanamente Bolt dió su mejor esfuerzo brindando de paso una transitora solución y quebrando de una zancada modelos predictivos estadísticos.

Según Wired estos habían establecido que el límite humano para los 100 metros planos se acercaría a los 9.45 segundos y que según los cálculos debería , con un comportamiento exponencial, ser alcanzado cerca del año 2100. El atleta jamaicano rompe el modelo y se adelanta a la predicción en veinte años, es decir, la marca de 9,69 segundos que los matemáticos esperaban para el año 2030. Algunos foros en internet comentan que Bolt siempre fue malo para las matemáticas.

Según esta publicación, los matemáticos no utilizaron el cuerpo de conocimientos de la fisiología para establecer los limites fisicos humanos sino que solamente trabajaron en base a tendencias que sugieren que la velocidad humana aumentará hasta un límite lo que con confianza lleva a los fisiólogos a asegurar que los matemáticos nunca podrán predecir la magnitud de las capacidades de los atletas.

Aún así, todos concuerdan que Bolt está fuera de rango, que es un adelantado, un pionero de las pistas, un solitario.

¿Mejor equipamiento, mejor nutrición, mejores sistemas de entrenamiento, pistas más rápidas, más dinero invertido? ¿Se trata acaso de un componente antropológico exclusivo a modo de primicia de los humanos que seremos en el futuro?

Al parecer estamos en presencia de un ser humano fisiologicamente adelantado con un índice de masa muscular de alta respuesta contractil más elevado. Scott Trappe, quien lidera el laboratorio de acción humana en la Universidad Estatal de Indiana, manifiesta que en condiciones regulares los atletas normales poseen entre un 1% a un 2% de masa musclar esquelética de respuesta superveloz y que para el caso de Bolt esta pudiera superar el 25%.

No se explica de otra manera, sobretodo al analizar la musculatura de las extremidades de Usain Bolt sus brazos de palanca y las proporciones de su cuerpo. En general los velocistas de 100 y 200 mts planos son bajos, con mayor proporción de fibras musculares de alta respuesta para acelerar rapidamente y limitados para correr grandes distancias. Ya están descritas las diferencias en tamaño con los 400 mts planos quienes poseen otras caracteristicas en su composición muscular.

Quien haya visto las salidas de Bolt podrá verificar que no fueron las mejores para un velocista medaliista de oro de los 100 mts planos. Su habilidad: combinar un cuerpo alto con fibras de respuesta ultra rápida.

Me pregunto si algún colega que navega en esos territorios de la biomecánica y ciencias de la kinesiologia pudiera aportar alguna información, agradecería un buen análisis. Es lo nuestro ¿no?

lunes, julio 21, 2008

What are we talking about? II parte

Ayer nuevamente me encontré conversando con José Landreros de algo que ya nos ocupa mucho tiempo de nuestras conversaciones. El futuro de la práctica de la kinesiología. José me argumentaba en la necesidad de un fuerte programa de marketing, de promoción social donde los directivos de la profesión finalmente se hagan cargo de lo que durante tantos años ha sido un diagnóstico confirmado y sin tratamiento. Se trata de tener opinión permanente y autorizada en materias de salud pública. A poco devariar, chocamos en juicios sobre los propios kinesiólogos, en la apropiación y el entendimiento de su práctica y otras cosas ya tratadas con sobrada tinta en estas páginas. Nos miramos con resignación creyendo que esta podría ser una situación compleja de superar y que definitivamente exige un esfuerzo insistente y mantenido de parte del Colegio de Kinesiólogos. Me recordó de una reunión citada para el 23 de Julio relativa a esta preocupación por Leandro Miret, quien a nuestro parecer tiene el empuje que se necesita para acometer la empresa (esa fue pura propaganda gratuita).

Para mitigar nuestro pesimista estado de ánimo en una especie de catarsis de "mal de muchos..." le comenté la situación de los physical therapists americanos y de los esfuerzos de la APTA en la propuesta de marketing que, aunque con las mismas preocupaciones de posicionamiento social, viene desarrollando desde inicios de este año en un petitorio apoyado por sus miembros a lo largo de todo el país.
El petitorio es el siguiente:
We, the undersigned, are concerned about the future of the profession of physical therapy. We are concerned that the public is not aware of the scope of expertise we can provide. We are concerned that they are making decisions on their healthcare without all the necessary information. We are concerned that patients are seeking care from other professions based solely on the marketing provided, and not on the best available evidence. The current and future healthcare environment demands evidence based medicine. Current best scientific evidence supports physical therapy as a first line treatment for many neuromusculoskeletal conditions.
We are imploring that the American Physical Therapy Association initiate a national marketing campaign that focuses on educating the public on the conditions that physical therapists are trained to evaluate and treat (i.e. low back pain, neck pain, and osteoarthritis). Conservative management of neuromusculoskeletal conditions by physical therapists is supported by the evidence, effective for many conditions, and carries virtually no risk for harm. Unfortunately, it is also nearly completely unknown to the general public. We strongly recommend that a greater percentage of our membership dues go directly to marketing our services to the U.S. consumer
.

Los comentarios que lo apoyan sorprenden realmente y al leerlos pareciera estar traduciendo pensamientos locales puestos en otro idioma. Al teminar de revisar los cerca de 300 comentarios... si, 300 opiniones de las cuales he destacado algunas que dan luz de los conflictos de identidad (tan inesperados como sinceros ) surgidos a pesar del desarrollo alcanzado, con DPT y todo, me queda la sensación de una gran ilusión que ha sido desvanecida y la reconfortante posibilidad de ser original y de reinventarse desde las propias facultades sin la necesidad de imitar modelos que se derrumban como papel mojado .
Juzgue por usted mismo. No los traduje para respetar el sentimiento original, así que a practicar el "inglich".

The public does not know the difference between PT and personal trainers, we need to educate them so they will understand the value in having a medically trained, licensed individual. Likewise public does not understand the difference between 'certified' and 'licensed' and how licensure protects them by requiring testing prior to licensure and continuing accountability. -- thank-you

Marquita Catallo-Madruga I believe that the marketing currently done is great for in-pt care and hospital based care; however, it does fall short of necessary education about out-pt care and the level of skill we have.

Kevan Whipple, DPT, OCS "Exercise more" for PT month mantras does not even touch justifying our proclamation to be an autonomous, doctoring profession. Marketing needs to show our expertise and what other healthcare professionals see in PT. For example, "Did you know that 9/10 physicians prefer a physical therapist to treat back pain?" would be a powerful message to the public. A TV ad like pharmaceuticals that helps patients choose PT as their first option from slants like, "Ask your doctor if seeing an expert in muscle, joint and nerve injuries, a physical therapist, is right for you" is more in line with what the APTA positions should be slanted towards rather than being portrayed as massage and exercise spas.

Claudia L Miller, PT, OCS A satisfactory marketing plan would distinguish us from other providers and make clear that PTs are the providers of choice for wellness, and prevention and treatment of musculoskeletal conditions and injuries. The public should know that not all "physical therapy" is provided by licensed physical therapists, and should get the message: "Insist upon only a licensed PT/PTA to provide your care." We should also be regarded as "my therapist" and "my family's therapist," similar to "my dentist" or "my attorney.

K Rafferty When I was a PT student we had an in class discussion on whether or not physical therapist should advertise their services. Would this promote the profession or portray us as ambulance chasers? No conclusions were made but the over all sense was as professional healthcare providers we should not advertise our services. Times have changed, I feel we need to advertise who we are, what we do and where we can be found. As a profession we need to educate the public, insurance companies and other healthcare providers, it is not enough to know how great we are. The public needs to know. In todays insurance driven practice setting we often receive the brunt of patients frustration with their healthcare and insurance limitations. I would like to see marketing initiative to include promotion of self pay for comprehensive care. Why are people willing pay out of pocket for trainers, massage and chiro but complain about paying their PT co-pay? Is it a
result of good marketing on their behalf?

James L. Smith in my earlier years i would have viewed marketing as "braggiing" but i think it makes way more sense to spend dollars on marketing and educating the public than it does to spend it on politics and politicians.

Regina Durbin we are missing the boat by not letting the public know what we do. One of my patients asked today, "why don't more people know what PTs do?"

Shannon Logsdon, MSPT Many consumers do not understand what physical therapy entails, the education level of physical therapists, or the difference between PT, ATC, massage therapist, etc. Consumers need to know that they have the right to choose where they have physical therapy.

Sue Lewis This is reaching the "critical" stage for our profession

Deborah A. Granger,PT,MHS peoples' knowledge of PThasn't changed a whit for the past 30 years, despite considerable fees to belong to APTA

Tami Kress I evaluate a lot of people who can not initially tell me the difference between myself and a personal trainer, massage therapist, or other "gym personel" I'd love to see this changed! illinois

Stephen A Barsotti Oregon needs it to contest the Chiropractor Initiative Ballot measure 1

Cynthia Gabriel We need to be effective as a group as are other professionals. The massage "therapists"& chiropractors do better than we in attracting patients when we are well trained with PT involving the skills of both those disciplines & more!

William P. Anderson III, PT, DPT Patients ask me if I am in training to become a physician one day. They have no idea as to the educational background and services we can offer. I went back for the DPT and now studying for GCS but I cannot use the title "Dr.", and my patients and referral sources have NO IDEA what DPT or GCS is and really couldn't care less about it. Chiropractors and exercise physiologists are putting up signs for "rehabilitation services." Consumers are not aware of what we do UNTIL they need us. If we have the public behind us, we will have strength in numbers to deal with the current and future competition to come with less healthcare dollars available

Stephen Goldstein, MS, PT To further transition into a doctoring profession, this petition illustrates not only the importance of effective national marketing, but also reminds me to state that the APTA is too often promoting fringe or rare treatments (incontinence) compared to the mainstream conditions that are treated by the vast majority of therapists. We need to regain our focus and marketing dollars on the true core of our profession and the public's greatest needs.

Kenneth Utzinger I have felt this way for years and have continued to state this to APTA officials. Chiropractors have beaten the Physical Therapy profession in all areas of marketing (i.e. PATIENT AWARENESS of the profession)

Denise Buher I believe the lack of marketing our profession has allowed all others to take the lead in being the choice of care for musculoskeletal healing. New York

Stacey Lane The APTA should invest in marketing professionals who will effectively portray the benefits of physical therapy for various musculoskeletal conditions, especially low back pain. I have read many men's and women's fitness magazines, most of which provide information regarding other solutions (i.e. chiropractic) for readers with low back pain. I feel these magazines would be a great start for some marketing potential.

Leslie K. Marcks We are fighting for our lives in private practice because of low insurance reimbursements. We need people to appropriately access PT directly. People need to know the full scope of PT including PT for babies and children.

Andrew G. Ward PT I am amazed that every week I see patients that either did not know what Physical Therapists do for people or wonder why we need a referral from a MD, DO, DDS, or DC (none of which had helped them with their dysfunction). After the initial evaluation patients often state that the physical therapist spends more time with them than any other person in the health field. I have patients state that they recieved the most help or relief from Physical Therapy than any other discipline.

Cameron S. Lyons On a daily basis I encounter patients who are 'amazed' by physical therapists’ knowledge, abilities, and skills. This is disheartening.

Jeffrey Snyder, PT, MA, OCS, Cert MDT Setting specific goals, assessing outcomes and editing the existing plan accordingly applies to all of our professional activity; not just patient care.