jueves, abril 07, 2005

Modelo de Cuidado y Atención en Salud para la Kinesiología


Kinesiología y Reforma Posted by HelloEsto fue publicado parcialmente en la revista del Colegio de Kinesiólogos de Chile como parte del trabajo de la Comisión Permanente para el Mejoramiento de la Calidad del Trabajo Kinésico, que me tocó dirigir mientras existió. Forma parte de los acuerdos contextuales de un modelo de práctica de la kinesiología que hasta ahora no ha sido difundido lo suficiente, al menos para discutirlo. En este tiempo que nos exigen un compromiso de gestión y nos encontramos innovando e inventando la kinesiología según las solicitudes de la actual reforma, imagino que pudiera ser de utilidad. Ahí va.Algo más de información relativo a este tema podrá encontrar en la publicación de seismanos.com

Presentación

La responsabilidad primordial de los kinesiólogos es la de retornar a la persona a su nivel funcional óptimo, asegurando, en el proceso, el mejor cuidado y servicio posibles. El gran desafío se constituye en lograr resultados terapéuticos efectivos que aporten valor al país .

Una profunda reflexión al interior de la kinesiología chilena ha convenido la urgencia de llevar a cabo transformaciones e innovaciones en los modelos de atención, de educación y de gestión. El momento histórico exige revisar el modelo de cuidado de salud en el que se inserta la kinesiología, si este expresa de la mejor manera su objetivos, paradigmas y proyecciones. De aquí, que desde hace cinco años, la kinesiología chilena se halla en una reforma interna, estrechamente vinculada con la restitución de la salud desde el ámbito funcional, para estimular el debate sobre la identidad de la kinesiología en el marco de modernización del país. Este documento trata sobre ese debate.

En el circuito de la libre elección han ocurrido eventos que han ido en desmedro de la población usuaria y de la profesión. El particular modelo político - legislativo ha generado un estilo en la división del trabajo y las relaciones de poder que ha favorecido una moda de usufructo y explotación. Producto de la oportunidad, la inexperiencia, el lucro o la carencia de competencias se generaron prácticas, formales e informales, avaladas o disimuladas, que hoy en día se expresan en una no despreciable proporción de kinesiólogos subcontratados, que incentivados por producción, deben recurrir a la atención por volumen, la poliespecialidad, la homologación de prestaciones, el trabajolismo y otras experiencias que, al ser traspasada a los usuarios, han alentado voces de desconfianza por parte del conjunto social y de salud. Tales contrariedades, aunque puedan ser juzgadas como deficiencias propias del grupo profesional, repercuten fuertemente en la población usuaria, y para ser corregidas deben ser traspasadas al sistema quien en conjunto con los actores involucrados tiene la obligación de participar en sus soluciones.

El propósito central de esta iniciativa es aportar con las bases conceptuales de la práctica de la profesión, con la idea de posicionar al profesional Kinesiólogo en la Comunidad[1] y reorientar su rol hacia un campo de mayor cobertura, con una visión de fuerte contenido científico y social, proyectándola hacia un enfoque integral en la construcción de cuidados y estilos de vida para alcanzar un adecuado nivel de Calidad de Vida.

Productividad en Kinesiología

Hoy en día la modalidad de gestión y de negocios en kinesiología no discrimina positivamente la complejidad del paciente, así como tampoco lo hace con el nivel de especialidad requerido por el kinesiólogo.

Los usuarios son ingresados bajo una misma categoría donde la diferenciación de la atención se remite a un aspecto burocrático - administrativo cuyo un planeamiento cuantitativo adolece de políticas locales o gubernamentales. Hoy en día a los kinesiólogos se les paga por realizar actos terapéuticos y no por solucionar problemas.

De las 30 prestaciones que definen a la profesión en el sistema de libre elección del FONASA bajo el grupo 06, quince de ellas están dirigidas al manejo paliativo de la patología activa y del deterioro, ocho a procesos de reeducación y recuperación de la función, cuatro intervienen en procesos de participación y dos tienen el carácter de integrales. Durante el año 2000, de las treinta acciones referenciales, ocho se constituyen en las responsables del 60% de las acciones administradas por los kinesiólogos y salvo la evaluación, todas ingresan en la categoría de paliativas.

Bajo este modelo no extraña que a los kinesiólogos se les defina por cuantos ultrasonidos, ultratermias, ejercicios respiratorios y masoterapias ejecutan al día y no por llevar a cabo fomento y prevención de la salud, reeducación y recuperación de la función, “procesos” que si repercuten en la población activa del país y cuyo impacto económico se observa a escala laboral, familiar y social.

Los kinesiólogos de Chile planteamos la demanda de que esta exigencia sea recompensada con mejores remuneraciones, mayor autonomía profesional e incentivos que premien la calidad y la efectividad. En este contexto, el discurso sobre políticas centradas en la calidad, que implican poner atención en procesos y en sus resultados, brindan la posibilidad de negociar mejores condiciones y remuneraciones, bajo un contexto incremental, basado en soluciones concretas y medibles .

“Queda por demandar un mayor gasto en salud destinado a kinesiología y a la recuperación de la función, facilitando el acceso de mayor población, especialmente aquella más postergada y que requiere atención prioritaria. A partir de un enfoque filosófico se hace necesario revisar los paradigmas y romper las prácticas epistemológicas para decidir si incluir a la kinesiología en un modelo mejorado que satisfaga los requerimientos de la sociedad y de la profesión.

Como expertos agentes activos al interior del cuidado de la salud, los kinesiólogos se enfrentan al desafío de una reforma, más o menos medicalizada, que les otorgue la posibilidad de desarrollar las potencialidades que ya se han visto en reformas de salud de países más avanzados. Nueva Zelandia, Australia, Francia , algunos países nórdicos y Brasil en la región sudamericana, en los últimos doce años, han llevado a cabo reformas en las cuales la kinesiología se ha insertado fuertemente, llegando a constituirse, basado en un profundo sentido de la responsabilidad, en una profesión de primer contacto y con opinión propia, esto es, con posibilidad de diagnostico fisioterápico. Todas estas iniciativas necesitaron de visión para elaborar modificaciones en las prácticas, en los modelos de atención, en la forma de hacer la gestión y el negocio de la kinesiología; pero por sobre todo se basaron en el entendimiento de que mejorando y ascendiendo en sus modelos educativos, de pre y postgrado, podrían lograr y avalar esta visión.

Entonces, lo que aquí se propone es el desarrollo de un diseño sistémico, moderno, alejado de intereses particulares, que inserto en el contexto país y global de desarrollo de la kinesiología y basado en estándares que promuevan cambios tanto con un enfoque de expertos como basado la resolución de problemas, modifique la división de trabajo, las relaciones de influencia, y los patrones de relación usuario - kinesiólogo, entre muchos otros”[2].

La reforma a la salud proyecta enfatizar la calidad de atención y en medir productividad. Ello requiere incorporar indicadores que actualmente no son encontrados en la kinesiología chilena. Para ello se hace necesario abordar parámetros de indicación y de atenciones, variables que tampoco son halladas en el medio nacional. Si el paradigma de la kinesiología es la función humana visualizada como sistema, medir el impacto sobre la productividad a través de un índice de discapacidad o disfuncionalidad puede ser de utilidad. El impacto en productividad laboral es menor entre personas muy discapacitadas a mayor discapacidad que entre una persona sana a un grado moderado de discapacidad. Si bien los reportes conocidos y utilizados, sólo la estiman cuando es medida bajo la categoría de permanente, medir la discapacidad transitoria, entendida como disfunción patokinésica, permitirá evaluar el impacto de la recuperación funcional como un índice económico y de productividad.

El eje central de los cambios futuros en la kinesiología clínica se encuentra en la educación, la capacitación y la acreditación. La primera, implica satisfacer la exigencia de profesionales preparados sobre la base del modelo resultante del debate propuesto, la segunda se desarrolla congruente con la comprensión de los continuos cambios en el desarrollo y proyección de la profesión y la tercera se fundamenta en el entendimiento de los niveles de complejidad de las condiciones de los usuarios y la experticia requerida para garantizar satisfacción de las acciones clínicas. A este respecto no cabe duda que en la actualización de conocimientos y en la diferenciación se encuentra la clave para satisfacer la demandas de la modernización del país y del desarrollo global de profesión.



[1] Arcaya N., Esponso R., Martinic E., “Estudio de Opinión Pública Colegio de Kinesiólogos”, Revista Kinesiología, N° 50, marzo 1998, pág. 18-22.

[2] Sergio Enríquez , La Reforma a la Kinesiología Chilena www.seismanos.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Comenzaré aclarando que lo que escribo va desde un historial muy personal con esta "matriz" a la que llaman kinesiología. No puedo hablar desde el "otro", y espero nunca desarrollar una capacidad tal, para que no mueran las "relaciones" que son de donde emerge la kinesiología.
Si ves al ser humano como largas filas, extensas listas de espera, bonos, etc, difícilmente practicarás la salud en ello. Hoy en día el concepto de salud implica una razón cultural, que uno acepta en general al vivir la cultura que vivimos.
A la reforma de salud no le temo su contenido (de todo lo que he podido comprender de ella), de hecho, la kinesiología queda en la misma postura que antes, pero con otros idiomas. No le temo a la reforma, porque para sus propios criterios que la validan responde adecuadamente a ellos, pero para lo que a mi concierne, la salud que desarrollamos debería medirse en la fluidez del sistema, en las satisfacciones del paciente - cliente, por ende la prevención y detección precoz son la primera palabra para ello.
Eso requiere de un compromiso personal con el otro, en base a un respeto, una responsabilidad, pero por sobre todo actuar como seres humanos chilenos con lo anterior de base, que es lo que sabemos hacer, pero que culturalmente se ha ido olvidando con la "extranjerización" de idiomas, costumbres, etc. No es adecuado un imitar al extranjero o animal si no sabemos que es ser un extranjero o un animal, no podemos manejarlo (no tenemos cuerpo para ello); solo estamos preparados para ser humanos chilenos (habría que agregarle la necesidad de desarrollar la conciencia y emoción del respeto dentro de lo que somos).
El centro de la reforma debería ser la "relación terapeuta - paciente" (puede ser cualquier nombre en ello; profesional, paciente cliente etc), pero lo importante de esta relación que propongo es que se vea como lo que es, que es una relación de seres humanos, y la enajenanación lleva a la automatizacion, perdiendo la fluidez grata. Aparecen lo que nos desagrada, discusiones sin sentido ya que no nos escuchamos, etc.
Construir un castillo hermoso y gigante (como molde) esperando que los que estamos adentro vivan topándose con las paredes de la reforma, llevándonos hacia una estructura que funcionaría como el plan que nos imponen (molde - reforma de salud), en vez de que nosotros mismos construyamos hacia afuera, tomando como referencia el principio de la teoría de la evolución y no los 3/4 finales de ella nos va a llevar a mayores inconformismos de los que actualmente ya tenemos con nuestra matriz inserta en otra matriz mayor. Basarse en el Organo de la Forma como base de lo cultural que vivimos, y en la práctica, con nuestro futuro desarrollo profesional en este sistema relativamente nuevo en nuestro pais, no permitirá que el fruto de nuestra profesión madure más alla. Esto último se ve claramente, cuando aún se nos paga por intervenciones kinésicas de tratamiento, y no por crear soluciones a los problemas (como lo expresas tu Sergio en algunos de tus escritos).
Es un difícil camino, pero a la vez interesante si me extingo, ya que, ¿A quién le echarían la culpa?.
Inhumano las condiciones de trabajo para los Kinesiólogos actuales, recibimos una historia que personalmente respeto a cabalidad pero que no comparto en el momento de las negociaciones pactadas pasadas, un poco conformistas y algunas con el tiempo desmerecidas con la actitud de algunos que no consideran el tremendo esfuerzo de ello("para eso colegiese mijito" me dirían, pero mientras tanto en aquella mesa se discute por mi futuro, yo me dedico a hacer como yo veo la kienesiología. Es algo parecido a la relación existente entre nuestras vidas, y el gobierno que nos dirige).
En equipo, empujando en un mismo lenguaje seguramente llegariamos más lejos, pero mientras, habemos quienes todavía no vemos la kinesiología como un negocio, si no, una vocación. El dinero siempre llega, mientras uno respete al paciente (Esta frase es para aquellos que todavía no tienen la humildad suficiente en el cuerpo para darse cuenta que pueden seguir avanzando en pro de un bienestar en relación.)
Pero sin embargo, a pesar de una reforma que aparece por sobre las montañas, sigo realizando intervenciones kinésicas, solucionando problemáticas mayores dentro del servicio, trabajando y disfrutando intensamente para fomentar las bases de esta "matriz conceptual" que se acerca hacia la kinesiología, pero que aún así no me dice de que hablamos cuando hablamos de kinesiología.
Soy una remora del sistema, y difundir lo que uno hace es primordial, pero, la mirada o el gesto de agradecimiento de quienes participan en la relación me llena el alma.

Si priorizamos en prevención, en la reforma (AUGE, focalizar en ello)los programas de patologías generarían menores recursos que el estado les otorgarían a estos futuros Hospitales Autogestionados. Por ende, esto no motivaría los intereses, personalmente creo que es cómodo para los sistemas mantenerlos como estan propuestos, algo así como lo que sucede en educación, priorizando las primeras enseñanzas, pero no logrando adecuados feed-back de lo que se está haciendo.
Creernos más el cuento, ser capaces de aferrarnos al buen corazón, con aquellos que se sensibilizan inclusive con la palabra "¡Habemus Papam!", para desarrollar y demostrar en forma progresiva las reales ventajas de la kinesiología, aun en pañales, aun en vias celestiales, y no promover su autodestrucción como aquellos que participan ciegos, sordos y mudos en ello.
Ver la kinesiología como O. y G., a la filosofía, como una naranja, una sola historia, que cada vez que la giramos vemos un distinto horizonte.
Claramente, dentro de un campo económico, sería adecuado promover mejores remuneraciones, mayor autonomía profesional e incentivos que premien este esfuerzo, pero creo que distamos de eso porque para que trabajemos más, o queramos desarrollar nuestra profesión esto debería de aparecer cuando los resultados manden, y si no ha sido capaz de demostrarse, ¿como exigir tales cosas?. Creo aún en que las personas que gobiernan nos ecuchan cuando tenemos algo que decirle que ayudaría a todas las personas que se favorecen con esta comunidad de salud.
Romper la historia kinésica, fragmentarla a partir del año 2000, algo así como lo que sucedió con el mundo con las guerras mundiales, nos permitirían crear una nueva humanidad kinésica, pero, sin Dios que nos dirija, solo que nos guíe, no fomentar la tirania ni el poder, solo el respeto, ser curiosos, y no temer en vano, para lograr la posible inmortalidad en este mundo por lo menos.
¿Qué sacamos que un grupo de expertos nos propongan o modifiquen la reforma de salud? Si no somos nosotros, o ¿será que es más fácil no asumir responsabilidades, y en el momento que pase algo que nos disguste apuntar con el dedo haciendo ver que la culpa no es de uno si no del otro, para así dormir tranquilo en casa, total la escases no llegó a nuestros refrigeradores?.

Medir la calidad de atención y productividad a través de indicadores como la discapacidad transitoria me parece muy buena propuesta según lo escrito por Sergio. No solo eso, si no, medir aquellos indicadores que ya no están en el momento que se comienzen con planes de Prevención y Educación Kinésica. Aquellos indicadores no solo estan a quienes reciben la intervención kinésica, si no también a aquellos nucleos familiares que lo conforman. Somos una profesión sin lugar a dudas Sistémica, y el movimiento está en todo y en todos.

Para el kinesiólogo Clínico sería adecuado cambios a nivel educativo, capacitación y acreditación. ¿Por qué no?, pero ¿quienes me educan, capacitan y acreditan?. ¿De donde vienen ellos, y hacia donde van?. si son aquellos que continúan viendo las kinesiología como negocio y no como un instrumento que nos permitiría vivir en fluidez en nuestras relaciones, crear un mundo mejor, y otras cosas más, sinceramente Sergio, con la mano en el corazón, prefiero seguir en el camino de la autoformación. Por eso converso con aquellos que creen en el pro de esta profesión, y no con aquellos que juegan con ella, que se apropian de ella como un objeto, que hablan de los años de experiencia antes de los reales aportes hacia la humanidad con esta matriz, cuando ellos aparecen, más feliz estoy de tener casa, jardín y perrita.

Como diría un conocido: Me hago responsable de lo que escribo y no de lo que interpretan de lo que estan leyendo.
Un abrazo, estoy preparado para la guillotina.

Atte, Rodolfo

Checoen dijo...

Existe un interesante fenómeno al interior del subconsciente de los kinesiólogos que nos denominamos terapeutas o clínicos que a la vez cruza a todas las terapias pero que me atrevería a mencionar que es posible identificarla hipertrofiada en los kinesiólogos. Desde que elegimos, -los más "quedamos" (es interesante eso de "andar quedando") - en kinesiología nos aparece la significación de la vocación como algo que niega la posibilidad de remuneración. Miremos las críticas surgidas a partir de cualquier propuesta innovadora en la cual esté implícito el obtener alguna ganancia. Pareciera que todo debiera ser gratis, regalado, que si es cobrado tiene mal olor o es implícitamente una estafa . La formación de post título, el trabajo y ojalá no cobres mucho porque esto de la kinesiología es una vocación y si ganas más que yo estas haciendo algo deshonesto.
Cuando iniciamos seismanos con humberto y mi padre lo hicimos pensando en diseñar un negocio y a la vez aportar con educación a distancia a colegas de regiones que no tienen la posibilidad de acceder a cursos, la mayoría en Santiago. Invertimos cerca de U$10.000 de nuestros ahorros en alcanzar la plataforma del sitio (el 2000 era el boom de internet) y a los diez días de estar en el web nos dimos cuenta que la kinesiología no era negocio, que los kinesiólogos estaban más ocupados en otras cosas, no les interesaba pagar por un curso por internet y que el boicot a esa novedosísima y única propuesta kinesiológica en internet se iniciba con juicios ya conocidos. Hoy el 95% de la oferta del catálogo del sitio es gratis. Continuará.....