domingo, noviembre 20, 2005

El Ofertón

Recuerdo que cuando estaba a cargo de los estándares en kinesiología, por allá por el año 2001, a propósito de la reforma a la salud, que recién se iniciaba, pensábamos estar, por primera vez, adelantados en términos políticos al acontecer nacional y fuimos a conversar con las autoridades del Minsal para plantearles nuestra intención de obtener la autonomía profesional. Teníamos estándares en curso, habíamos tenido conversaciones con la ministra de la época, con el Fonasa, con la superintendencia de Isapres y definitivamente estábamos en la mirada que venía. Por tanto, dada la evolución de la profesión y de su promesa a nivel local, con mucha confianza considerábamos estar preparados para hacer la oferta.
En aquella ocasión, cuando fuimos a conversar, armados de finos y sólidos argumentos, para plantear el requerimiento de que los Kinesiólogos estábamos en condiciones de ser profesionales de primer contacto, la respuesta simplemente fue:
"... nos parece muy bien la propuesta, los kinesiólogos son un grupo profesional con muchas proyecciones y prometen resolver bastantes problemas de salud pública del país, creemos que aunque puedan existir ciertas resistencias del gremio médico, politicamente es factible y necesario".. "pero..... en lo formal, ¿como piensan hacerlo? ¿cuales son las prácticas y metodologias que tienen pensadas para que eso sea una realidad?".
Jaque Mate.

Quedé mudo.... Uno porque frente a la nula resistencia ante la petición, mis argumentos quedaron muy bien guardados y dos porque no supe que responder a esa inesperada pregunta, luego de la menos esperada respuesta previa, para la cual no llevaba ninguna solución clara. Me sentí como cuando sin tener grandes opciones, vas a pedir que te dejen jugar en las ligas mayores y te das cuenta que ante la posibilidad cierta, solo tenías estrategias para pedir que te dejasen jugar en las ligas mayores.
Nos despedimos pues, con sonrisas, bastantes auspicios y promesas de seguir trabajando en el futuro.

Durante un tiempo vagué en la resignación preguntándome ¿ dónde estaba la problemática?. Resolví que:
1. Mis prácticas de kinesiólogo están adaptadas para cumplir la prescipción médica. Me es infinitamente más fácil hacer lo que me digan y descargar la responsabilidad que asumirla.
2. No dispongo de las herramientas necesarias. ¿Como va usted a pedirme que conduzca un transsantiago si toda la vida he andado en bicicleta?.
3. Sólo una punta de iceberg está preparado para la responsabilidad del primer contacto. Por ahí se podría partir.
4. Las universidades están ocupadas de lo técnico y de los post grados. Mirando para otro lado, con suerte, buscando la articulación con las políticas nacionales.
5. Se aprecia que para el gremio lo de la autonomía es un renglón más del discurso. Ocupado de las competencias y especialidades, donde no se expresa, con la pasión requerida, ni el deseo ni la visión y no se hace referencia clara (como proyecto nacional consensuado) hincarle el diente al tema, en una reforma a la salud que se nos escapa. (.... y no confundamos la escena con lo de la LOCE, que es un gol muy bien puesto por la autoridades.)

6. Esto es algo que definitivamente no está en el paradigma del kinesiólogo.

Entonces me hice otra pregunta :

¿Que es impensable hacer hoy en día en la kinesiología chilena, pero que de hacerlo cambiaría completamente la manera de hacer kinesiología?





1 comentario:

José M. Landeros dijo...

Disculpa la tardanza, pero me encontraba haciendo uso de un tiempo de introspección y recién estoy leyendo los blogs.
Creo que lo impensable, por ahora, es que en realidad, pero de verdad, se enseñen las bases de la kinesiología en pregrado, me refiero a gente que se dedica a ciertas áreas temáticas deben ser las que enseñen el "camino" a recorrer; acortar ese camino, con la lucidez del que sabe qué es lo que se necesita saber de fundamento. No se necesitan ni se desean los que, teniendo una visión absolutamente general de la práctica, no han ejercido en áreas específicas ¿Cómo enseñas lo que no has practicado? ¿Cómo proyectas si no conoces el fondo? ¿Cómo pretendes enfocar si cuentas con un lente de corto alcance?

No todos servimos para trabajar en todo el espectro, que cada vez crece más, de la kinesiología. Por tanto, no todos podemos enseñar de todo. Pero sí los "expertos" pueden enseñar de sus fuentes de placer, que me imagino, sentirán trabajando o investigando en su parcela regalona.

Esto propone otro debate: ¿existen suficientes "expertos" que puedan responder a este desafío, para toda la oferta educacional? Me parece que no, de ahí la importancia de saber quienes conforman los planteles docentes y sopesar su "experticia".

Para lo avanzado, asumo que puedes intuir mi posición.