sábado, marzo 14, 2009

¿Acreditar o no acreditar?


Es frecuente que ocurran distancias entre la propuesta curricular y lo que efectivamente ocurre en el aula. Casi siempre existen zonas ciegas perceptuales sobre como se está llevando el proceso educativo que solo son vistas cuando un proceso exige un metodo de autoevaluación y de reflexión interna.

Sorprendió el dictamen de la CNAP sobre el proceso de acreditación de la carrera de Kinesiología de la UNAB. Aunque ya se sabía desde el año pasado, el reciente reporte de prensa dió a la luz pública con aspavientos esta realidad para la segunda casa de Bello.

Hasta la fecha de las ¿92 escuelas? de kinesiología solo se han presentado voluntariamente 6 al proceso de acreditación de la CNAP (Católica del Maule, La Frontera, U de Chile. UMCE, UPLA y UNAB).

¿Cual es la importancia de acreditar?. Acreditar implica que como carrera te inviten a jugar en los términos que, según los estándares propuestos por la CNAP, aseguren la calidad de la educación aportada. La trascedencia es la posibilidad de acceder a financiamiento para becas y fondos concursables para investigación, perfeccionamiento docente e innovación curricular.
Los estándares de la CNAP involucran, entre otros, el diseño curricular basado en competencias, la elaboración de un perfil acorde con los lineamientos institucionales, una malla curricular orientada en el hacer profesional vinculado a necesidades país y al mundo laboral declarado por la profesión.

Fuera de ese escenario, encontramos carreras no acreditadas en el pregrado, o acreditadas con condiconantes para cumplir la promesa de formar buenos profesionales, que se disponen a ofertar actividades de post titulo.

Cada año son más los proyectos MECESUP adjudicados por universidades privadas lo que en el nivel político instala una interesante discusión relacionada con el acceso por parte de las universidades privadas a fondos publicos concursables; cuando los argumentos de la universidad estatal es que las reglas del juego hoy en día la ha dejado en desventaja de condiciones, ya sea por su menor flexibilidad, tradición, gestión, políticas internas o el tradicional y ansiado apoyo privilegiado por parte del Estado.
De cualquier manera, esas son las reglas con las hay que jugar.

Por ahora hay carreras de kinesiología que no tienen para cuando acreditar. Aún así, siguen enviando al mercado profesionales y estableciéndose, a nivel interno, odiosas categorizaciones.
Conozco la realidad de jefes de carreras que "hacen lo que pueden con lo que tienen", supeditados al presupuesto asignado, aún siendo las estrellas de firmamento institucional. Valoro sus buenas intenciones aunque la participación de jefes de carrera en el ultimo congreso de educación en kinesiología fue vergonzosa y donde se pudo sacar la mejor foto acerca de la preocupación de los lideres kinesiólogos sobre su propio mundo educativo.
Si la voluntad política es que si una carrera no acredita, se cierra, muchos deberian ponerse a temblar, tanto públicos como privados. Al menos eso se planteo a raiz de los programas de pre y post grado no acreditados en 2008.

Siguiendo el ritmo actual, se espera un egreso anual de 2000 kinesiologos para los próximos 5 años. Un nuevo ejemplo: la universidad SEK abrió este año con 500 alumnos en primer año.
¿Por cuanto tiempo podremos soportar esto?.

Como va la cosa, tal vez poco tiempo, si consideramos que los Mayas nos pusieron fecha limite para el 2012. Entonces, ¿para que preocuparse?
.........

viernes, marzo 06, 2009

Kinesiologando Episodio 6

Charla del Dr. Juan Cassasus, autor del libro la educación del ser emocional y especialista de la UNESCO. En la primera parte se refiere a la calidad de la formación en kinesiologia desde la educación emocional. En la segunda parte habla sobre el dolor.
Autorizado en conversación personal