martes, junio 10, 2008

What are we talking about?


En más de una ocasión en este blog he comentado sobre la confusión existente con las denominaciones e identidades de quienes en el mundo nos hacemos cargo de la función motora humana, la rehabilitación neuromotora, la recuperación funcional o la reeducación motriz; entre los otros posibles procesos que pudieran definan el tipo de cuidado y restauración de la salud que hacemos.
En fácil: kinesiólogos, fisioterapeutas, kinefisiatras, tecnólogos medicos y terapistas fisicos.

La discusión filosófica ha rayado las esferas de la kinesiología, la terapia física, la técnica y la práctica, con algunas ponencias más o menos extranjerizantes sobre como podemos convivir con la importancia personal- grupal( o falta de ella) otorgada por las credenciales profesionales que, según la psicología analítica jungiana, nos inflan mentalmente a sus representantes.

Al respecto, hace un tiempo mi estimado colega Rodrigo Rojo puso en la mesa una conversación que versaba sobre una particular propuesta epistemológica en kinesiología (a mi juicio desacertada en su definición ) cuyo fundamento se apoyaba en un detallado análisis histórico disciplinar en pro de justificar la necesidad de diferenciar a los clínicos de los científicos. En suma, harta vuelta para aprobar no se si la distancia o la fusión ( no me quedó claro) entre la Kinesiología y la Terapia Fisica. Una experiencia a lo machuca.
Algo de eso se implementó en una casa de estudios y , según me enteré, no prendió la mecha en la antesala latinoamericana.

Mi posición al respecto era que entre tanta confusión generar una más, además de indeseable, no respetaba la identidad ni la sensibilidad histórica de la profesión en Chile y jugaba con el preciado posicionamiento e identidad alcanzados.

Sin embargo, luego de enterarme lo que comentaré a continuación, asumo que fui pueril y que mis reclamos han sido tan solo un empalagoso juego retórico en el que durante todos estos años me quedé corto en el análisis, ya que para sorpresa mía la confusión no solo subió de peso sino que la intervinieron con escalpelo hasta dejarla con una espantosa obesidad mórbida.

Ocurre que el Departamento de Kinesiología de la Univesidad de Toledo en EEUU ha reinventado la rueda y ha "creado" la carrera de "Kinesiotherapy".

Es este un programa acreditado por la American Kinesiotherapy Association (AKTA) y la comisión de acreditación de programas de educación para profesiones técnicas aliadas de la salud (CAAHEP). Está dentro del rango de otras similares tales como la de terapista respiratorio, asistente medico, perfusionista, tecnólogo cardiovascular, fisiólogo del ejercicio, cientista del ejercicio, personal fitness trainer y tecnólogo de neuroelectrodiagnóstico entre otros.

Este programa de Kinesiotherapist, con una muy limitada educación, ya lleva cuatro años. La mayoría de sus egresados tiene el grado de bachiller pudiendo obtener el M.S. ( master en ciencias), y son considerados similares a la PTs ya que utilizan el ejercicio en sus tratamientos. Sin embargo, ejercen en un campo laboral limitado a centros clínicos y deportivos ya que a pesar de definirse como profesionales clínicos de salud se distinguen más en la consultoría de ejercicios, el wellness y el fitness.
Como dato comparativo,en lo económico los KT acreditados (RKT) ganan anualmente entre U$30.000 a U$36.000 y los PTs anualmete ganan entre U$40.000 ( recién egresado) y U$80.000, dependiendo del trabajo.

Si los kinesiólogos chilenos (nosotros, los de mentira) proponemos diferenciarnos hacia la kinesiologìa (la verdadera) y distanciárnos de la TF (kinesiterapia para los que desean ser de verdad) y por su parte los kinesiólogos del norte (los verdaderos) se quieren acercar a la kinesiterapia ( la nueva, de mentira) entonces, es altamente probable que en el corto plazo vamos a tener a más de alguna de esas profesiones técnicas intermedias o derivadas de subespecialdidades instaladas en el sofá operando el control remoto de nuestra pauta programatica.

Sólo me preocupa que como sociedad, empresarios y empleadores entre ellos, no tengamos la apertura para entender el contexto gringo, que algún "iluminado" haga un copy /paste de la experiencia gringa que asociado a la sobreoferta de kinesiólogos, quiroplásticos, quiroprácticos y quirosiólogos contribuya aún más a esta confusión obesa y amorfa para que no se pueda rehabilitar nunca jamás.

¿A esto se refería el profesor Rojo? ¿A esto se refieren mis destacados y estimados colegas de la UCM?

Si así es entonces nos encontraremos dentro de poco con el Artes y Letras del algún domingo con un aviso que, como ocurre ya en otras disciplinas, haga un llamado a postular a un cargo de kinesiólogo o "similar".

4 comentarios:

Francisco Pavez U. dijo...

:O

Lamentablemente, Chile se caracteriza por copiar lo bueno y lo malo de naciones desarrolladas. No creo que estemos tan lejos de aquello, solo habría que observar algunos nombres de carreras como por ejemplo "Fisioterapeuta Deportivo" en un destacado instituto profesional.


Saludos!

Leandro dijo...

A eso quiero sumar el que a algunos colegas al parecer les falta o están carentes o perdieron o simplemente no saben lo que hacen , pierden el norte y la identificación con el desarrollo de su profesión ( o es que nunca supieron que iban a hacer, lo cual es legítimo tb.)y se ponen a "inventar la rueda" (?¿?¿) cuando por el lado se les está pasando la micro en temas de mayor relevancia y peso.
Ahora bien... creo que podríamos filosofar mucho al respecto pero hay que ser concreto (¿?)

Saludos
Leandro

Sergio Enríquez dijo...

¿Concreto deseas?... ya viene.

Leandro dijo...

Excelente.... (léase a lo sr. Burns)