miércoles, enero 25, 2006

Y tu ¿a qué vai a la Universidad? Parte 3


"Algunos rectores de universidades privadas manifestaron ayer su disconformidad con los criterios que utilizó el Ministerio de Educación para clasificar a las universidades privadas en cuatro grupos -de la A a la D- y así asignar los montos máximos que se financiarán por carrera.

Los parámetros usados fueron docentes con posgrado, proyectos de investigación, publicaciones, retención de alumnos en primer año y titulación de alumnos.

Aunque su plantel quedó en la segunda mejor categoría a nivel general, el rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez, dijo que deberían agregarse otros parámetros. "Es confundidor para la gente ir estableciendo rankings de todas las cosas. Si vamos a hacerlo, a mí me gustaría saber cómo se hacen, porque no se construyen sólo con tres variables", afirmó."

Interesante notica.
Y no quedó ahí ya que en paralelo los rectores de las Universidades Andrés Bello y Mayor apoyaron a su congénere en tan elocuente juicio; confusión fue el argumento. Dijeron que tal categorización podría "confundir a los jovenes postulantes".

Si hasta aquí muchas cosas relacionadas con esta cruzada por el acceso a la universidad no me eran claras, ahora menos. En particular con las Ues privadas.

Probablemente esto de la categorización venga a complejizar positivamente el escenario de la toma de desiciones y confío que sea un elemento de peso en las mismas ya que la información surgida de las creativas mentes publicitarias que asesoran a las universidades juega en contra de las elocuentes opiniones de esos rectores sobre que es lo que genera más confusión.

Bastante dificil se la ponen a los muchachos y muchachas que desean estudiar en la universidad ya que la publicidad nacional parece más destinada a teenagers oligofrénicos invitandolos a una fiesta que a familias y jovenes inteligentes que se juegan una opción de futuro. Y para peor parece que la agencias se pusieron de acuerdo en su target.

Tu decides, tu puedes, ven a pasarlo bien, supercachilupi y otras similares son los llamados que cada ciudadano santiaguino tiene la posibilidad de observar en los anuncios callejeros, en los costados de los microbuses y en el metro.

¡Quiubo!?...( buena pregunta) asoma de un inquieto joven mientras la chica laica, pluralista y tolerante se guarda responsablemente un condón en el bolsillo trasero en espera de ¿ingresar a la universidad?.

Mientras los gallos mas gallos del sur invitan a su universidad, no se si a cacarear o a pisar, en la radio llaman a optar por la universidad jesuíta de Chile, prometiendo que serán los mismos entunicados, con cientos de años de experiencia, los que tendrán la misión de educarte en las aulas.

Cuando, como si fuera promoción de algún cosmético de marca mundial, veo esos autoadhesivos que cubren el vidrio trasero de modernos automóviles de universitarios mayor publicitando alguna buena carrera (lo que no publican son sus calificaciones), es a mí a quien le surge la confusión.

¿A que vai a la Universidad?

lunes, enero 02, 2006

El algo de alguien en alguna parte.


Cuando preguntan donde vivo, digo que mi domicilio está frente al del Sr. Arrieta. Cuando solicitan saber quién soy digo que el hijo de mi padre y el nieto de mi abuelo. Cuando exigen saber mi parecer reconozco estar permeado por otros, mis decisiones no son mías y mis gustos están condicionados.

Sin embargo cuando me definen y lo hacen a partir de lo que no soy (un profesional no médico) me encabrono. ¿Por qué molestarme?