domingo, septiembre 25, 2005

Carta abierta a respuesta anónima


Hablar compromete, escribir también, aunque sea de manera anónima.
He retirado el post previo por asuntos que se revelan en la contrarespuesta a dos comentarios anónimos ante del mentado artículo, particularmente el final. Debo confesar que me estremeció la reacción de este interlocutor, a quien identifico plenamente. Sin embargo, no logro acallar mi genio libertino (maligno para mi anónimo colega) y doy paso a relatar el porque de esta autocensura.
Aquellos que leyeron el post sabrán con detalle. Aquellos que no, deberán esperar algún tiempo hasta desclasificar los archivos prohibidos.
Por último, fui muy gil en meterme con el lado oscuro de la fuerza.
Aquí va.


Anónimo, te he llamado para importunarte con mis culpas por haber fastidiado a esos demonios que se manifestaron gravemente en tu respuesta del post. Mi interés es estimular la reflexión y acepto que me equivoqué y como no deseo generarle sufrimiento a nadie, he decidido retirarlo del blog.

Más me mueve el hecho que tampoco deseo dar palco al resentimiento y transformar mi espacio en otro foro del colegio de kinesiólogos. Veo que erré el tiro contigo ya que al parecer te impregnaste de ese estilo, uno muy diferente al de aquella carta del 2002. Admito que fui inocente en publicarla y habrá que dejarla para la historia ya que aún así es deleitable.

Vaya que estás resentido. Lograste asustarme. Imaginaba que me tenías algunas guardadas y hoy te me revelas al menos abiertamente. Tu vade retro funcionó y acertaste en dejar anónima tu réplica porque de tan adentro vinieron esos mismos demonios que una vez quisiste exorcizar, que no habrían beneficiado tu gestión. Ahí concédeme que te hice un favor al retirar tu comentario (no fue necesario firmarlo para saber de quien era). Si te preocupa, no pretendo competir en tu espacio de poder ni boicotearlo. No me eres tan importante. Sigue no más que no me postulo a nada.

No sé quien tiene más miedo. Yo solo mostré tu confuso fundamentalismo y en tu respuesta me has tratado de ladrón, facineroso, mercantil y aprovechado y… hablas de lealtad?. No te la debo luego de tus elocuentes juicios respecto de mis pares directivos y amigos. Cien auditorias no serían suficientes, ¿no es cierto? . Ya estás viejo para saber que la arrogancia viaja en doble sentido y fue tan intensa como la envidia que anhelabas que yo sintiera por tu gestión. Has hecho cosas bien, eso lo sabemos. Has cometido atropellos y abusos de poder, eso también lo sabemos. Me queda claro el veto de tu secta, y lo del congreso.. bien por la profesión.

Criticas mi compromiso con la quiropraxia y no ves la viga cayéndose de tu ojito; ¿como andamos por casa?. Cada uno tiene su identidad bien definida y en eso no engañamos a nadie. No acabas de entender la confusión de quilombo que has creado con tu doble estándar kinésico / quiropráctico. Andas de vedette reinventando la pólvora con artes sacadas del sombrero (por favor, no abuses de nuestra ingenuidad) y con ello le has hecho daño a la quiropraxia y a la kinesiología. No basta con cambiar el delantal en el pasillo entre consultas.
Si te voy a criticar, es por esos aturdimientos e inconsecuencias. Sobre todo por no comprender lo que es una comunidad. Entiende que si no ostentaras el cargo que tienes ni te inflo.
Me pasa que a pesar de todo esto considero que eres un personaje notable, de ahí mi sinceridad en esta carta y en plantearte mi condición.
Anónimo, no te engañes ni pretendas engañarme, que tu también me admiras , pero no me estimas como dices. Eso déjalo para aturdir a la galucha.

Sergio Enríquez l.

jueves, septiembre 22, 2005

sábado, septiembre 17, 2005

Vade Retro. Capitulo III


Este post fue removido por su autor

miércoles, septiembre 14, 2005

Kinesiologando en Vivo



Estoy armando algo. Para pocas personas. Serán jornadas de kinesiologar. Hay promesas interesantes y valiosas. Será para noviembre. Los interesados contáctenme por otro medio.
Feliz 18

lunes, septiembre 12, 2005

El otro huracán

La semana recién pasada me enteré del fallecimiento del Sr. Jules Rothstein.

Para muchos con quienes la compartí, esta noticia fue irrelevante, otros no sabían de quien se trataba y me respondían con una cara entre pregunta y extrañeza. Dentro de lo vertiginoso de sus vidas, dentro de la debacle nortemanericana por el Katrina fue un muerto más en el mundo; sin embargo, debo confesar que me causó un gran impacto; al terminar de leer la noticia debí releerla y algo así como que un gran espejo se quebró, como que experimenté esa sensación que ocurre en los sueños con la pérdida de alguien querido.

Esto es algo extraño ya que jamás conocí ni ví al Sr Rothstein, de hecho me enteré de aspectos de su persona por Internet a través del post de Anthony Delitto por el cual me llegó la noticia.

Pero sí sé quién es el Sr Rothstein, PT., Ph.D.,FAPTA a quien conocí a través de inspiradores escritos publicados en la revista de la cual era su editor en jefe: la Physical Therapy.

En aquella época cuando con un grupo de amigos nos iniciamos en la responsabilidad de dirigir la publicación oficial del Colegio de Kinesiólogos de Chile, y que tuve el privilegio de dirigir, la lectura de sus editoriales fueron una continua revuelta disciplinaria. Debo confesar que parte de esa irreverencia idealista que ostentábamos se debió al Sr. Rothstein y sus editoriales, las cuales debían leerse apenas tuviéramos la disponibilidad de la revista gringa. Quién la leyera primero la llevaba y eran comentario obligado en la reunión del grupo editorial. Admito que de una manera bastante abierta, con el mio propio, intentaba emular el "Estilo Rothstein".
Colegas, un modelo, un gurú de la profesión, un adelantado desencarnó el 27 de agosto del 2005 luego de dejar un elocuente testimonio para nuestra disciplina. Fue un huracán, pero a diferencia de los naturales este destrozó y reconstruyó, propuso un futuro y creó una comunidad. Una comunidad que sin sospecharlo él trajo sus vientos huracanados hasta el fin del mundo.
Su última editorial está disponible aquí.
Agradecido, muy agradecido.